El Diario de Hoy
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En audiencia preliminar realizada ayer en el Juzgado Primero de Instrucción,
los hermanos Rubén Aristides Amaya, de 36 años, e Israel
Amaya, de 40, y el presunto sicario Alberto Torres, de 20, deberán
pasar a juicio por el homicidio agravado de Víctor Amaya Fuentes,
de 33.
Los Amaya y Torres son procesados por los delitos de homicidio agravado,
tenencia, portación ilegal de armas de fuego.
Otro de los involucrados es Juan de Dios Escolero, quien murió
el pasado 20 de mayo, cuando intentaba huir después de haber disparado
contra el primo de los imputados.
La Fiscalía indica que, el 17 de mayo, los Amaya se reunieron con
Torres y Escolero en un restaurante. Les entregaron 3 mil dólares
y una fotografía del familiar.
En los siguientes dos días se volvieron a encontrar para orientarles
de los movimientos diarios de Amaya Fuentes.
El día pactado para el asesinato, los supuestos sicarios, en una
motocicleta, le emboscaron en la 1a. Calle Poniente de la ciudad migueleña,
y le dispararon cuando Amaya Fuentes estaba dentro de su vehículo.
Agentes policiales que estaban cerca del lugar, al escuchar las detonaciones,
les persiguieron. Sin embargo, Escolero, que conducía la moto,
se estrelló contra la parte trasera de un camión en la Avenida
José Simeón Cañas. Murió al instante.
Torres fue capturado unas cuadras después y le decomisaron un arma.
Los hermanos fueron involucrados y los arrestaron el 12 de julio con una
orden judicial de allanamiento.
Les decomisaron un fusil calibre 22 con mira telescópica, un fusil
M-16, una escopeta 12 y una pistola.