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La nota del día
¿Quién determina si algo es “veraz”?

Los comunistas, al igual que en toda dictadura, hablan de información “veraz”, o “noticias objetivas”, pero buscan lo mismo: controlar lo que se publica

Publicada 9 de enero 2004, El Diario de Hoy

El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com

El candidato comunista a la presidencia, Schafik Handal, dijo en TCS que había que asegurar la “veracidad” del contenido de los medios. Y esa “veracidad”, de acuerdo a sus criterios, consiste en publicar lo que él y su partido digan, “como la BBC de Inglaterra”, refiriéndose a la radio televisión de derecho público de ese país.

No sólo la BBC británica, sino que las televisoras estatales en las naciones europeas están obligadas a conceder espacios a todos los partidos políticos representados en los parlamentos, de acuerdo al respaldo electoral que cuenten.

Pero no hay ninguna ley o regulación en democracia alguna, que obligue a los medios independientes a publicar nada que sus editores y dueños no quieran. La única forma como se puede garantizar la libertad de expresión, es cuando las personas y los medios de difusión son libres para decir pero también para no decir; en el momento en que se viola ese principio, se pierde la libertad.

En la mayoría de naciones democráticas, los medios -diarios, radiodifusoras y estaciones de televisión-informan de las actividades de todos los partidos y de lo que hacen y dicen sus miembros y cabecillas. Lo hacen por convicción y lo hacen para servir a sus lectores y oyentes, no porque haya ley o autoridad que lo imponga.

Los medios en todo el mundo se esfuerzan por brindar información cierta, útil y relevante. Pero cada publicación y cada editor lo hace ceñido a la ética, a su profesionalismo, a los recursos con que cuenta y a lo que el público espera. Y decimos “lo que el público espera” para darle nombre a una sabiduría práctica y a la experiencia del buen periodista, que conoce a sus lectores y oyentes, como asimismo es un experto sobre su país y su comunidad. Si operan diez radiodifusoras en una ciudad, habrá diez puntos de vista diferentes en algún grado, que se complementan unos a otros y además son sus propios contrapesos.

Desde hace rato apalean periodistas

Los comunistas, al igual que en toda dictadura, hablan de información “veraz”, o “noticias objetivas”, pero buscan lo mismo: controlar lo que se publica. El señor Handal siempre esquiva aclarar en qué manera se puede determinar cuando una nota es “veraz” o no lo es, o sobre quién recaería la autoridad para decidirlo. Así ocurrió en el Medioevo: la Santa Inquisición daba el permiso para publicar libros y periódicos, precisamente para proteger a los fieles de informaciones o ideas no veraces y además heréticas. Aquellos quemaban a los herejes y Castro los mete veinte y treinta años en la cárcel. Por su parte el partido comunista ya comenzó la persecución de los periodistas y medios informativos, apaleándolos, amenazándolos y difamándolos.

A lo que conduce la “información veraz” lo muestran los diarios cubanos: ocho páginas mal impresas, pura propaganda del régimen, nula información útil para el público en general, ninguna publicidad. A la llegada de Castro al poder, los periodistas (presionados por gente del régimen) agregaban coletillas a las notas que según ellos, eran tendenciosas, no veraces, antirrevolucionarias. La “veracidad” se imponía desde el poder. Pero muy pronto los diarios y emisoras cayeron en manos de Castro y se cerraron todos los espacios a lo que no es propaganda comunista.

 

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