Abbey
Alvarenga
El Diario de Hoy
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José Leonardo Avendaño tocó la puerta del cuarto,
pero su esposa, Ana Elizabeth Morán, no salió a abrirle
como todas las mañanas.
Después de media hora de insistir, Avendaño optó
por romper el pasador.
Para su sorpresa, ella estaba tendida en el suelo, al lado de la cama
donde dormía con su bebé de siete meses.
La joven de 24 años sufrió un ataque de epilepsia, una enfermedad
por la cual recibía tratamiento médico en el Hospital Psiquiátrico.
Al parecer, la muerte le sobrevino en seguida.
Se supone que Morán tenía unas ocho horas de haber fallecido.
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| Olivia Martínez contempla la habitación
del mesón en donde fue encontrada muerta Ana Morán.
Foto: EDH/Arturo Silva |
Enfermedad
En el mesón situado en la 6a. Avenida Sur nadie escuchó
nada. Ella dejaba la puerta abierta o se apuraba a abrirme cuando
era hora de mi regreso, explicó Avendaño.
El pequeño José Alexander fue tomado en brazos por una amiga
de Morán. Ella cambió sus pañales y le alimentó.
Según Avendaño, Morán suplicaba para que no la separaran
de su hijo, porque no estaba apta para cuidarlo.
Tenemos otra niña de 3 años, pero preferí dejarla
con mi madre. Mi esposa no podía cuidarla por su enfermedad,
aseguró Avendaño.
Agregó que los ataques epilépticos se habían hecho
menos frecuentes.
Los vecinos manifestaron que la joven salía del cuarto únicamente
para ir a la consulta médica.
Antes trabajaba como mesera en un comedor que yo tenía, luego
que le daban los ataques se sentía apenada, recordó
Rosa Olivia Martínez, amiga de la joven.
Morán era originaria del municipio de Santo Tomás y tenía
cuatro años de estar casada.