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Hoy lo sepultan en un cementerio de Zacatecoluca
El corazón de Melvin dejó de latir

El domingo en la tarde, una bala le inhabilitó el cerebro. Un pandillero está detenido como presunto responsable

Publicada 8 de enero 2004, El Diario de Hoy

Jorge Beltrán/Douglas González
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

El cuadro trágico que varios pandilleros comenzaron a dibujar la tarde del domingo pasado en San Marcos, acabó ayer por la mañana, cuando el corazón de Melvin Daniel Borja Tiznado, de siete años, dejó de latir.

A Melvin lo mantenían vivo con la ayuda de un respirador artificial, luego de que una bala, disparada presuntamente por un pandillero, le inhabilitara por completo la función cerebral.

La noche del mismo día, médicos del Hospital de Niños Benjamín Bloom dictaminaron muerte cerebral para el infante.

Ante eso, los especialistas dijeron que nada se podía hacer, más que ayudarle a respirar con un aparato hasta que el corazón le dejase de funcionar.

Víctor Borja, padre del niño, recibe el pésame de Ricardo Menesses, de la PNC, y Juan José Daboub, del Gobierno. Foto: EDH/Arturo Silva

Fue ayer a las 5:00 de la mañana cuando el corazón se le rindió. Lo cuidaba una tía, mientras sus padres se tomaban un respiro tras tres días de aflicción sin tregua.

Los médicos de turno lo intentaron pero no pudieron resucitarlo. Pocos minutos después los Borja Tiznado, Víctor y María, los padres, se enteraron de lo que, en el fondo de su ser, esperaban.
Aunque a pesar del diagnóstico también anhelaban un milagro.

Murió la esperanza


Prueba de ello es que el martes, junto a la foto de Melvin, de cuando se graduó de preparatoria, colocaron los bustos de San José y Santa María, en medio una vela encendida, y sobre todo eso, muchas oraciones porque se obrara un milagro sobre el pequeño de la casa. No ocurrió.

La familia de cada uno de los progenitores comenzaron ayer en la mañana a recibir la amarga noticia.
Ya para el mediodía, la pequeña casa situada en la colonia Encarnación, a pocos metros de donde ocurrió la tragedia, ya estaba llena de parientes y de lamentos en espera del cuerpo del menor.

Éste fue llevado alrededor de las 5:00 de la tarde, luego que en el Instituto de Medicina Legal le practicaran la autopsia respectiva.

La esperanza de un milagro siempre estuvo viva en la familia, pero murió ayer poco después de las 5:00 a.m. Foto: EDH/Arturo Silva

Muchos niños también esperaban estar los últimos momentos con los restos de Melvin, su amigo.
“Los malos le tiraron un balazo aquí (señalaba la cabeza)”, repetía un primo de la víctima, a la vez que recordaba que a Melvin le gustaba jugar con carros.

“Yo con ellos no tengo rencor; Dios se va a encargar de hacer justicia. Mi esposa dice que le dejemos las cosas a Dios”, sostuvo Víctor Borja, refiriéndose a los responsables de la muerte de su único hijo.

El niño fue velado ayer en la casa comunal de la colonia donde vivía. Hoy lo sepultarán en un cementerio del cantón La Lucha, de Zacatecoluca, de donde es originaria la madre.

El viceministro de Gobernación, René Domínguez, el director de la Policía Nacional Civil, Ricardo Menesses, y Juan José Daboub, como representante de la Comisión Nacional de Seguridad, llegaron ayer al domicilio de la víctima para presentarle las condolencias a la familia.
Los funcionarios se comprometieron a ampliar el combate a las pandillas en el municipio de San Marcos.

Vida tronchada por riña entre maras

- Melvin Daniel cumpliría siete años el próximo 28 de enero.
- El otro jueves sería su primer día de clases. Cursaría primer grado.
- Era el único hijo de Víctor Borja y María Tiznado.
- El mismo domingo, la policía capturó a un presunto responsable de lesionar al niño.
- Daniel Alejandro Hernández Interiano ha sido acusado de homicidio tentado.
- Hoy realizarán la audiencia inicial contra el imputado, en tribunal de San Marcos.

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