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Reacciones mixtas a propuesta

Bush había prometido ocuparse de la cuestión migratoria, pero los atentados de septiembre de 2001 cortaron ese proyecto de raíz. En EE.UU. viven entre 8 y 14 millones de ilegales, la mayoría procedentes de México

Publicada 8 de enero 2004, El Diario de Hoy

Agencias internacionales
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Algunos trabajadores extranjeros esperan que las nuevas normas de inmigración del gobierno estadounidense les ayuden a conseguir el trabajo que no tienen en su país; otros temen que generen mayor competencia para los escasos puestos que se ofrecen.

Los expertos, en tanto, advierten que probablemente no habrá mayores cambios.

“Es bueno”, dijo Christina Flores, residente de Juárez (México) que realizaba compras en El Paso, Texas.

“Hay mucha gente que necesita trabajar porque las fábricas han cerrado en Juárez”.

Pero Juan Muñiz no está tan convencido de que así sea.


14 millones
de inmigrantes indocumentados, que ya trabajan en Estados Unidos, podrían ser favorecidos con el nuevo programa migratorio.
260 mil
compatriotas, ‘sin papeles’ o amparados por el Programa de Protección Temporal (TPS), pueden beneficiarse.

Con su tarjeta de residente estadounidense en mano, Muñiz cruza la frontera desde México todos los días para trabajar en una tienda de El Paso. Le preocupa que la propuesta del Presidente George W. Bush de facilitar la entrada de extranjeros para trabajar en Estados Unidos genere más competencia para los ya pocos empleos existentes.

“Sólo queremos un empleo que pague bien”, manifestó Guadalupe, esposa de Muñiz mientras la pareja regresaba desde El Paso a Juárez, del otro lado del Río Grande.
Entre ocho y diez millones de inmigrantes indocumentados viven en Estados Unidos, probablemente la mitad de ellos oriundos de México.

Wayne Cornelius, director del Centro de Estudios de Inmigración de la Universidad de California en San Diego, dijo que el programa deberá brindar incentivos para que los trabajadores participen.

“El sistema actual, informal e ilegal, en que amigos y familiares arreglan ofertas de empleos para que vengan sus parientes desde el exterior, funciona de una manera muy eficiente y para el beneficio de ambos, los trabajadores y los empleadores”, sostuvo Cornelius. “¿Qué es lo que les aporta el nuevo sistema?”.

En contra


Organizaciones hispanas y los demócratas reaccionaron con escepticismo ante la iniciativa de Bush.
El candidato presidencial demócrata, el senador Joseph Lieberman, dijo que la propuesta de Bush era “una conversión para un año electoral” que no daba a los inmigrantes una oportunidad para conseguir la residencia permanente.

Michele Waslin, analista sobre asuntos inmigratorios del Consejo Nacional de la Raza, dijo que la propuesta de Bush “no tiene un camino a la residencia permanente, no es lo que queríamos”.
El congresista republicano Tom Tancredo, dijo que Bush debería anunciar mayor control fronterizo, para evitar el flujo de ilegales.

La fuerza laboral de los hispanos es un “motor” vital de la economía estadounidense. Foto: AP

México elogia el plan

La reforma de inmigración beneficiará mayormente a trabajadores temporales mexicanos, en un gesto que busca mejorar las relaciones del Presidente de Estados Unidos George W. Bush con su homólogo mexicano Vicente Fox, quien ha estado abogando por este tipo de propuesta desde el inicio del período de Bush hace tres años.

Fox habló por teléfono con Bush y elogió el plan migratorio, diciendo que hacía “un reconocimiento claro al valor de estas mexicanas y de estos mexicanos que se encuentran trabajando allá, en los Estados Unidos”.

Bush llenó de elogios al trabajo de los inmigrantes, una característica que podía adelantarse debido al peso que significó el voto hispano en el estado de la Florida en su campaña electoral del 2000.

Bush y Fox estuvieron a punto de alcanzar un acuerdo migratorio en el 2001, pero los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington postergaron la iniciativa.

Los inmigrantes no pueden votar a menos que se conviertan en ciudadanos estadounidenses. Pero, aquellos que ya tienen ese derecho pueden inclinar su voto en favor de un candidato según su posición sobre los derechos de los inmigrantes.

Bush dijo que la fuerza laboral civil de Estados Unidos está conformada en un 14% por trabajadores que han nacido en el extranjero.

“El presidente (Bush) ha reconocido que los latinos pagamos impuestos… y eso es importante para la economía del país”
Rafael Flores/ coalición latina
“La propuesta permitiría que los salvadoreños puedan trabajar de manera legal temporalmente en los Estados Unidos”
Eugenia Brizuela/ Canciller
“Con esta propuesta, que esperamos sea aprobada, el presidente está dando una bienvenida a este país a los trabajadores”
Chris Cannon/ congresista
En enero, mÉxico inicio un programa de ‘regulación migratoria’ que legaliza a los indocumentados.


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