elsalvador.com WWW

Un anzuelo en manos especiales

Cuscatancingo. Cinco personas discapacitadas elaboran este arte de pesca. Todos ellos llevan un toque artístico

Publicada 8 de enero 2004, El Diario de Hoy

Ronal Jovel
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com

Santos Job, de 42 años, trabaja desde hace 16 en la fábrica de anzuelos Amigos del Mar.

Ser ciego no ha sido un obstáculo para desenvolverse en el trabajo.
Además de él, cinco personas más con otras discapacidades están empleadas en esta empresa que les ha dado la oportunidad.

Así lo afirma el fundador y actual presidente, Alfredo Armando Herrador.

“Probamos con un ciego y nos dimos cuenta de que era capaz de realizar un trabajo estético en la fabricación de anzuelos.

El producto va por el mundo y ni se imaginan qué manos lo han fabricado”, aseveró el fundador sobre un producto que no daña a la presa.

Los discapacitados elaboran los anzuelos con destreza. Foto: EDH/Lissette Monterrosa

Incluso en tiempos de bonanza, agrega Herrador, se ha llegado a contratar a más de un centenar de personas con capacidades especiales.

“Pasé por la escuela de ciegos y luego me trajeron para esta empresa. Esta oportunidad que me han dado me ha permitido llevar el sustento de mi madre y el mío”, expresó el empleado Wilfredo Méndez.

Todo un arte

El propósito de Amigos del Mar, un nombre algo sarcástico si se tiene en cuenta que fabrican anzuelos montados en un señuelo de pez, es hacer un producto que lleve un sello artístico.

“Ésta es una maquila artística; para que una persona pueda aprender este oficio a la perfección debe tener arte en sus venas”, afirma Herrador.

Este diseño de anzuelo permite que a la hora de la pesca, la presa se confunda y caiga más fácil en la trampa. Los modelos varían según el pedido.
El producto está destinado especialmente para la pesca deportiva.

elsalvador.com WWW