ARGENTINA
AP.-
El Diario de Hoy
internacional@elsalvador.com
El Presidente Néstor Kirchner dijo ayer que a la Argentina
no la cita nadie y menos para retarla, en alusión a su encuentro
el martes con su colega estadounidense, George W. Bush, y luego de críticas
de un funcionario del Departamento de Estado a la política exterior
de su Gobierno.
Terminemos de ser alfombra. Podemos aceptar o concertar reuniones,
pero a nosotros no nos cita nadie y para retarnos menos, porque somos
un país con dignidad, dijo Kirchner.
El Presidente reaccionó así al ser interrogado por los periodistas
sobre las declaraciones que hizo en la víspera Roger Noriega, subsecretario
de Asuntos Hemisféricos de los Estados Unidos.
En tono festivo, Kirchner agregó que la reunión con Bush
en Monterrey durante la Cumbre de las Américas, ganaremos
por nocaut.
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El Presidente Néstor Kirchner dijo ayer que
a la Argentina no la cita nadie y menos para retarla,
en alusión a su encuentro el martes con su colega estadounidense,
George W. Bush.
Foto EDH / AP |
El gobierno argentino calificó el miércoles de impertinentes
las declaraciones formuladas en la víspera en Nueva York por Noriega
al hablar ante el Consejo de las Américas.
Relaciones carnales
Previamente, un portavoz de Kirchner había advertido que ya
no existen relaciones carnales ni alineamiento automático'' con
los Estados Unidos.
Ese tipo de estrecha relación con Washington fue establecida a
comienzos de la pasada década por el ex presidente Carlos Menem.
La frase de relaciones carnales, para caracterizar esos vínculos,
la acuñó el difunto canciller Guido Di Tella.
El vicecanciller Jorge Taiana declaró a periodistas que esas manifestaciones
no contribuyen al éxito del encuentro programado en
México entre Bush y Kirchner.
Noriega, de origen mexicano, dijo haber notado que la política
argentina parece haber hecho un giro a la izquierda. Y es desconcertante
porque la Argentina es un país importante que debería estar
con nosotros en la promoción de los derechos humanos y la democracia.
El subsecretario dijo también sentirse decepcionado
por la política de acercamiento de Kirchner hacia el dictador cubano
Fidel Castro. Y deslizó una crítica a la forma en que la
Argentina está renegociando su deuda externa con sus acreedores
privados, al recomendar un manejo serio y responsable.
Alberto Fernández, jefe del gabinete de ministros de Kirchner,
declaró el miércoles que las manifestaciones de Noriega
fueron francamente impertinentes para con la figura presidencial
y el gobierno argentino. Nos han molestado mucho y nos sorprendieron de
un modo nada grato.