|
Lilian Martínez
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com
Me gusta la música de Sanz y voy a llevar a mi esposa al concierto,
explicó a Escenarios Carlos Martínez, un empleado de 29
años que hizo fila durante una hora y treinta y cinco minutos con
tal de comprar dos entradas para el concierto que el intérprete
de No es lo mismo ofrecerá el no tan lejano 12 de febrero.
Detrás de Martínez, fuera de la Texaco San Benito, había
una fila de 30 personas, ayer a la 1:35 p.m.
Todos los que esperaban tenían un cartoncito celeste con un número
es crito.
En ese momento, una joven con el número 114 entró a la tienda,
consultó para qué sectores tenían aún entradas,
lo pensó un poco y luego compró la suya. Su proceder era
imitado por casi todos los que se apróximaban a la caja, entre
quienes el celular se convirtió en una herramienta indispensable
para preguntarle al novio, a las amigas o a la esposa si estaban de acuerdo
con quedar no tan cerca como lo hubieran deseado.
En las Texaco Masferrer, Merliot y Constitución la afluencia de
compradores fue mayor en la mañana que en la tarde, pero la venta
de entradas para el concierto de Sanz siguió viento en popa. Según
los empleados de Two Shows en dichas estaciones las localidades más
vendidas fueron las Platinium, las VIP y las de Preferencial.
Dulce
espera
Aldo Rivera, empleado de Two Shows Producciones, era consultado por las
fanáticas de Sanz en la Texaco San Benito.
Las niñas querían saber desde dónde verán
al cantante cuando se presente en el estadio Jorge Mágico González.
Armado con un mapa de ubicación, Aldo atendía las consultas.
A la 1:35 p.m. de ayer, una joven que tenía el número 114
en la fila de espera logró comprar sus entradas de preferencia
tribuna baja. Aldo nos explicó entonces que cada persona compra
entre dos y seis entradas máximo.
Anécdota
de novios
Tranquilos. Las localidades no se han agotado aún. Pero hay casos
de casos.
Como un grupo de alumnos del colegio Los Robles que visitaron la Texaco
Merliot, luego fueron al Radisson y de ahí planearon agarrar camino
hacia la Texaco Constitución, todo con tal de conseguir un boleto
en el sector 8. ¿Por qué ahí? Pues porque de ese
sector era el boleto que compró el novio de la niña que
andaba buscando espacio en ese sector desesperada.
EL incógnito
Desde que anunciaron en diciembre que venía Sanz , mi novia
dijo: voy a ir a ese concierto... No sabe que ando comprándoselo.
Esta era la historia de uno de los zafados del trabajo que pidió
no ser fotografía y que quiso permanecer en el anonimato.
Tenía una hora de esperar en Texaco Constitución.

|