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Entre la medicina y las letras

El doctor Hugo Villaroel Ábrego combina su profesión de cardiólogo con su inquietud por las letras. Como resultado está por presentar su primer libro: En el nombre de David.

Publicada 8 de enero 2004, El Diario de Hoy

Karen Guzmán
El Diario de Hoy

escenarios@elsalvador.com

Rodeado de libros y lecturas legadas por sus padres, Hugo Villaroel Ábrego nace en 1964 y empieza a leer a los tres años y medio.

“Tuve la dicha de nacer en un hogar donde la literatura siempre fue importante. Aún mi madre devora libros constantemente”.

Entre los ocho y nueve años Villaroel leyó El Conde de Montecristo y otras obras escritas por Víctor Hugo y Julio Verne.

El médico de profesión dio un salto a las lecturas infantiles y se inició con géneros de aventura y libros más serios. Los estudios superiores los realizó a través de sacrificios propios.

A pesar de que optó por el área médica, nunca dejó de lado su inclinación por las letras y la filosofía.

Hugo Villaroel Ábrego, escritor y doctor. Foto EDH

Las manos de un médico que día con día han tenido la responsabilidad de sanar, de alguna forma, un órgano tan delicado y vital como el corazón, en ocasiones han sostenido los cuerpos de personas sin vida y tenido la experiencia de llorar junto a sus pacientes al mantener la esperanza de nuevos latidos.

Esas mismas manos han dedicado lapsos para dejar sus instrumentos médicos y escribir lo que surge en su cabeza. Es así como este médico mezcla su profesión de cardiólogo y el oficio de escritor.

La historia

Entre consulta y consulta, mientras esperaba un nuevo paciente el médico aprovechaba para escribir En el nombre de David.
En opinión de Villaroel, David es la representación de cualquier ser humano, con miedos existenciales, culpas y luchas constantes.

David ha buscado salir adelante, a pesar de haber sufrido constantes pérdidas en su vida, como la de su madre, quien murió al nacer él y la separación de otros seres cercanos.

El personaje se refugia en las armas y la religión para poder redimirse, es además un defensor de la verdad que busca ver más allá de lo que está sobre la superficie.

En El Nombre de David es una novela y a la vez una crónica narrada en primera persona por un protagonista que, al igual que el autor, es médico de profesión.

Existe un David en cualquier lugar

Esta obra se desarrolla en escenarios y marcos geográficos ficticios pero con referencias y fechas reales. En una isla un grupo de personas se reunirán para refugiarse del mundo y poder redimirse de sus culpas en la vida.
- El mensaje de este libro, según su escritor es descubrir y construir un paraíso acá en la tierra, dejar cruces, esquemas y realizar cambios por muy dolorosos que parezcan.
- No importa el idioma o la escritura, el nombre David mantiene su significado y la similitud de la vida del protagonista del libro puede también reflejarse en la de sus lectores.

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