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Estrella chapada a la antigua

Edwin Hidalgo es una persona muy tradicional, pero sin complicaciones. Piensa antes de actuar y busca el equilibrio en la mayoría de sus decisiones.

Publicada 8 de enero 2004, El Diario de Hoy

Gesell N. Tobías
El Diario de Hoy

escenarios@elsalvador.com

Es un caballero tradicional, sin caer en lo anticuado o aburrido. Prefiere ser organizado y administrativo.

Edwin Hidalgo, a menudo se mantiene sonriéndolo a la vida, pero si es necesario sacar “las garras”, no lo duraría. Por supuesto que eso, “casi nunca ocurre”.

Este popular presentador del programa de televisión Hola El Salvador, que se transmite en canal 12 por las mañanas, se ha ganado un club de admiradoras, y sin duda uno que otro admirador, bien nutrido.

Y si aún no lo conocés, demos un vistazo a su vida, talvez te animás a darle tu voto en la página de intenet elsalvador.com/estrellas.

Edwin Hidalgo al descubierto

¡Nada de fresadas!
Edwin dice que no es, ni ha sido, para nada fresón. Se considera una persona muy sencilla “porque vengo de una familia que me ha enseñado buenos principios”, recordó. Nunca anda fingiendo y trata de ser natural.

¡Quiero ver patadas!
No hay nada como sentarse tranquilamente y ver una buena película de acción. Para este presentador, los golpes y las balas son entretenidas. Pero recuerda con sentimiento los buenos días de Mazinger y Heydi.

¡Puro arrayán!
Las sodas y frescos artificiales están en contra de la receta “fresquera” de Edwin: el fresquito de arrayán, tamarindo o limón. Pero no es que él sea un ácido, simplemente le gusta el agua combinada con lo natural.

Combinado es mejor
Pero no el trago, si no la ropa que utiliza. Esta figura pública dice que es necesario verse bien, “pero si no estás cómodo, cómo te vas a ver bien”, razonó. La clave está, según él, en combinar la comodidad con la elegancia.

¿Y la dieta?
Edwin no es muy pupusero, aunque las revueltas de arroz, son las que prefiere. Pero su amor gastronómico está fielmente reservado para la comida italiana y mexicana. La verdad, asegura que come de todo.

El gelatinoso
Sus look a la hora de peinarse varía de acuerdo a la “pila” que se le haya metido en ese momento. Sin embargo, asegura que tiene un promedio de seis años de estar usando gelatina, con el pelo peinado hacia atrás.

¡Vale, Ha bailar!
Edwin Hidalgo es un bailarín que gusta de escuchar música flamenco, boleros y claro, rock and roll. Las clásicas y siempre buenas del género tropical, también tienen un lugarcito en su repertorio musical.

Como miel en salsa
Edwin asegura ser un “mieludo” con su esposa. Dice que es un romanticón que le encanta “apapachar” a su mujer en todo momento. “Siempre ando diciéndole que la amo y la quiero” dijo.

Los detalles

¿Tacaño...?
Edwin aclara que no hay que confundir la tacañez con ser ahorrativo. “Me doy mis lujos de vez en cuando, pero gasto en prioridades”, dijo.

¡Todas son iguales!
Igual de amargas y feas. Las cervezas, claro está. Para cualquier reunión social, Hidalgo prefiere tomar una copita de vino, o un vasito con licor. ¡Pero cerveza! “Para mi todas son amargas”, manifestó.

¡Cuidado! consacarlo de “quicios”
Por lo general Edwin asegura que se mantiene contento, aunque tiene su carácter y, es medio perfeccionista. “Soy una persona de espíritu alegre, pero si me sacan de “quicios” puedo explotar”, dijo.

Hay mi abue...
Mamá Orbe, es la abuelita de Edwin, mujer de quién dice haber aprendido todo lo que sabe de ser organizado y ordenado. “Me enseñó a ser muy ordenado y responsable”, recuerda.

“Yo invito, ¡yo pago!”
Que Edwin invite a una señorita a comer es sin duda una ganga. Para él es una falta de respeto que la mujer tenga que hacer “la cabuda” con el que la invitó. Pero si ya hay confianza, “¿porqué no?”, reconoció.

¿Alguna otra cosita?
Como Hidalgo ha sido una persona muy deportiva, prefiere los autos deportivos, por su puesto convertible. De preferencia un Porche, y si no se puede pues él se conforma con un Ferrary.

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