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Los paisanos de Britney están decepcionados

Mientras la cantante pop Britney Spears se escuda detrás de un batallón de publicistas, su ex marido, Jason Allen Alexander, está pagando el precio de la fama repentina que le dio el matrimonio relámpago con la artista, afirmó ayer el diario The New York Times.

Publicada 8 de enero 2004, El Diario de Hoy

Nueva York
DPA
El Diario de Hoy

escenarios@elsalvador.com

“Está completamente estresado”, dijo al Times Robert Steart, un residente de la localidad de Kentwood, Estado de Louisiana, lugar donde nació y creció Spears.

“Ese muchacho va a perder la cabeza”, agregó.

Los residentes de Kentwood, que hasta hace poco se mostraban orgullosos del éxito de su ciudadana más famosa, no están contentos con la actitud de la cantante después de casarse impulsivamente con Alexander y anular de inmediato la unión.

Desde que ambos jóvenes, de 22 años, contrajeran matrimonio en la Little White Wedding Chapel en Las Vegas, después de una noche de diversión, Alexander es acosado por la prensa en su casa de Kentwood y permanece encerrado para evitar a los fotógrafos.

Kentwood es el pueblo de donde es originaria Spears. Sus vecinos no apoyan sus escándalos.Foto EDH / AP

A pesar de tener residencias en Los Ángeles y Nueva York, Spears solía regresar a Kentwood cuando necesitaba tomar distancia. Sin embargo, su agitada vida la alejó cada vez más del lugar donde nació.

“Creo que con todo el éxito y dinero que ha ganado, podría hacer algo más por su comunidad”, comentó Butch Chouest, oriundo de Kentwood, donde el 30 por ciento de la población vive por debajo del umbral de la pobreza.

Se calcula que la fortuna de Spears asciende a 100 millones de dólares. Por su parte, Alexander es un estudiante que vive aún con sus padres. Los dos son amigos desde la infancia, aunque no se sabe si alguna vez fueron novios.

Por su parte, Alexander comentó que la boda relámpago que celebraron el pasado sábado “fue simplemente una locura”.

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