Érika Prado
El Diario de Hoy
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Los ciclistas homicidas vuelven a aparecer en Sonsonate. Ayer, un taller
automotriz fue el escenario del asesinato de un joven de 26 años
que fue identificado como José Ernesto Garzona.
El crimen ocurrió a la 1:10 minutos, adentro del negocio que funciona
en la 1a. Calle Poniente, pasaje Chinchilla, del barrio San Francisco
de la cabecera departamental.
Testigos declararon a la PNC que Garzona llegó al taller para verificar
la temperatura de su vehículo. Lo dejó estacionado justo
a la entrada del lugar.
Luego habló con el propietario del taller. Salió a pie hacia
su casa a traer el dinero para pagar por el trabajo y regresó.
Cuando retornaba, dos sujetos en bicicleta le seguían.
A quemarropa
Garzona entró al taller y segundos después, los dos homicidas.
Estos últimos ingresaron disparando. El joven quedó en el
suelo cerca del automotor. Los dos individuos huyeron.
Familiares de Garzona aseguraron que él tenía tres años
de haber arribado al país, procedente de Los Ángeles, California,
de donde fue deportado. Desde entonces, pertenecía a una congregación
evangélica y se dedicaba al comercio.
No obstante, meses antes fue atacado por integrantes de pandillas que
operan en la ciudad.