Roberto Díaz Zambrano
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Los parques ahuachapanecos guardan en sus rincones una historia de guerras,
movimientos políticos, terremotos, inundaciones y detalles sencillos
de sus habitantes.
Por eso, las autoridades se han preocupado por mantener en buen estado
las instalaciones de dos de los parques más antiguos del departamento:
La Concordia y el Francisco Menéndez.
Por sus veredas llenas de flores y árboles, familias completas
o un solitario suelen disfrutar de la quietud de la tarde.
Especialmente, cabe destacar la ornamentación cuidada y la preocupación
por escoger las plantas y flores adecuadas para el clima húmedo
de la localidad.
 |
| Cada día, centenares de vecinos visitan
el Parque Francisco Menéndez. Foto: EDH/Roberto
Díaz Zambrano |
Una costumbre que ha permanecido intacta desde hace dos siglos son los
conciertos que ofrece la banda del Regimiento Militar Número Siete,
que deleita a los asistentes todos los martes, jueves y domingos, con
interpretaciones de música moderna y clásica.
La transformación no ha sido sencilla.
Antes eran solares baldíos sin ningún atractivo.
Ahora personas altruistas y el esfuerzo de la municipalidad los han convertido
en sitios turísticos.
Historia
 |
| El Parque La Concordia fue construido para celebrar
la reconciliación de dos familias ahuachapanecas. Foto:
EDH/Roberto Díaz Zambrano |
Según los ahuachapanecos de avanzada edad, el Parque La Concordia
fue construido para celebrar la reconciliación de dos familias
que mantenían una lucha constante.
El presbítero Isidro Menéndez fue quien bautizó la
plaza central con ese nombre. En 1936, la administración de Pío
Romero construyó la torre central.
En el caso del Parque Francisco Méndez, fue el entonces presidente,
Francisco Menéndez, quien mandó a traer desde Suiza un barandal
especial que hasta la actualidad rodea los cuatro costados del jardín.
El material de la infraestructura no se podía fabricar en el país,
así que lo costeó con sus propios recursos. Ambos centros
de diversión fueron declarados monumentos nacionales por su belleza
y tradición.
Otros lugares menos famosos que son visitados con frecuencia por los ciudadanos
ahuachapanecos son el Parque Bernardino Zamora, el parquecito Mi Pueblo,
gestionado por la ex Primera Dama de la República Elizabeth de
Calderón Sol.