| |

Nadie
piensa en los minusválidos
Los peldaños insalvables en el sistema educativo
Una
profesora de vocación habla sobre la falta de infraestructura
escolar adecuada para los discapacitados
Susana Joma
Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
|
|
|
En la Escuela República
de Perú en la colonia Zacamil, han construido unas
rampas que le ayudan a movilizarse.
Foto EDH
|
Prodigar sonrisas cada mañana, contagiar a otros el dinamismo
que brota de su ser y ayudarlos a disfrutar la vida es, en Ligia
Herrera, algo tan natural como hacer girar las ruedas de su silla
de minusválida en medio del salón, mientras habla
a sus estudiantes sobre cultura y violencia.
Esta mujer elegante, que lleva 24 años ejerciendo la docencia
en el sector público, pone en la mesa los problemas que las
personas con discapacidad motriz enfrentan para acceder a la educación
presencial en las escuelas y universidades.
Según indica, hay casos de salvadoreños que laboran
en los centros educativos que desestiman el potencial que los adultos
y niños discapacitados al punto que a veces se les niega
inscripción. La gente piensa que al recibirlos tendrán
que hacer más esfuerzos.
Tras ese obstáculo hay otro; y es que las instalaciones donde
funcionan la mayoría de instituciones no reúnen condiciones
para atender las necesidades propias de los limitados físicos.
La maestra, quien por su vocación, calidez y espíritu
emprendedor goza del cariño de sus colegas de las escuelas
donde labora, explica que al menos en la República del Perú,
donde da clases de Ciencias y Sociales, el director mandó
construir rampas en algunos puntos para que ella se pueda desplazar
con facilidad.
Donde tengo problemas es en la Doroteo Vasconcelos. Ahí
doy clases en la noche, pero es el caso que la entrada tiene muchas
gradas. A veces ya están dando clases y yo todavía
estoy en la entrada. En época de invierno me mojo esperando
que me ayuden a subir, dice.
Las autoridades de la Vasconcelos, una escuela de Ayutuxtepeque,
con edificio de dos plantas, han propiciado que las secciones atendidas
por la docente queden en el primer nivel, pero aún no definen
la construcción de una rampa a la entrada.
La profesora está consciente que el número de docentes
y niños con discapacidad tal vez no sean mayoría en
el sistema educativo pero, en estos momentos en que se habla de
integración escolar, reflexiona que Educación
debería propiciar mejoras en la infraestructura escolar en
beneficio de ellos.
Se refiere a la construcción de rampas en los primeros niveles
de las escuelas, sanitarios adecuados y aulas amplias para que personas
en sillas de rueda o andaderas tengan libertad de moverse.
Las clases de esta docente no son para nada aburridas. Aunque no
puede echar mano de las pizarras, porque muchas tienen una grada
delante, se vale de carteles que elabora al final de cada jornada.
Además, organiza, con sus estudiantes, actividades culturales
para que comprendan mejor los temas.
Si bien Ligia no reniega de su estado porque según dice le
ha permitido ser una mejor persona, si opina que debería
existir un sistema de transporte público adaptado a los discapacitados.
|
|