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apertura pero con limitaciones
Textileros ponen sus cartas sobre la mesa
Industria
textil de Estados Unidos acepta más apertura a confecciones
centroamericanas. A cambio, pide excluir prendas hechas con hilaza
de otros países
Guadalupe Trigueros
El Diario de Hoy
Enviada Especial
Negocios
negocios@elsalvador.com
Si Centroamérica
quiere exportar confecciones a Estados Unidos, sin aranceles y con
insumos textiles propios, por medio del Tratado de Libre Comercio
(TLC), puede hacerlo, pero sin utilizar hilazas de otros países
que no sean firmantes del acuerdo.
Esta es la posición que la industria textil estadounidense
envió a los centroamericanos en la mesa de acceso a mercados,
donde se presentaron los textos normativos por parte de los negociadores
de la Oficina del Representante Comercial (Ustr), en la segunda
ronda de conversaciones del TLC.
La información fue confirmada ayer por Miguel Schyfter, coordinador
del recién creado Consejo Empresarial Centroamericano de
Textil y Confección (Cecatec), para quien no es conveniente
este tipo de condición, debido a que tanto en la región,
como en Estados Unidos no hay mucha producción textil.
Eduardo Ayala, viceministro de Economía de El Salvador, dijo
que debe analizarse bien el contenido del documento para detectar
cuáles son las condiciones establecidas. Hasta ayer por la
noche, la delegación oficial salvadoreña indagaba
sobre los detalles del texto.
Condiciones
El documento entregado no ha sido analizado completamente y sólo
se conoce en parte por la explicación ofrecida por los negociadores
de la Ustr.
El mismo incluye la potestad de suspender las importaciones de la
industria de la confección centroamericana, tan sólo
con sospechar que el cargamento es triangulado.
También incluye el derecho de excluir del Tratado a las compañías
exportadoras e importadoras, por la misma causa. Esta disposición
es, para los expertos comerciales consultados, un tiro o mensaje
fuerte, porque consolida el status quo con el que la
ICC protege a los textileros estadounidenses.
Schyfter informó que también hay una salvaguardia
que impone una cuota para frenar las importaciones de confecciones
centroamericanas, si se considera que las mismas dañan el
mercado interno.
Esta serie de disposiciones proyectan que la negociación
de la desgravación arancelaria y de las reglas de origen
del sector será la parte más delicada y el factor
última hora del TLC, consideró el coordinador
de Cecatec.
Centroamérica pretende obtener mayores privilegios que los
otorgados a México por Estados Unidos, en su acuerdo comercial
de 1992, es decir, libre comercio para confecciones fabricadas con
insumos regionales (telas) y una cuota superior para la exportación
de ropa elaborada con telas de cualquier país.
Fuentes empresariales dijeron que la región quiere conservar
el uso de subsidios fiscales que la Organización Mundial
del Comercio (OMC) le ha autorizado utilizar y procurar que la importación
de insumos esté libre de aranceles.
Se informó que Estados Unidos podría permitir este
último planteamiento, durante cinco años.
Proteccionismo
Para Cecatec, las señales recibidas ayer no muestran flexibilidad
hacia la apertura comercial, por parte de la industria textil estadounidense,
porque hasta donde se ha conocido, no hay seguridad de obtener una
cuota para el uso de telas asiáticas, consideró Schyfter.
Sin embargo, reconoció, representa un adelanto el que los
textileros estadounidenses estén dispuestos a liberar la
entrada sin aranceles de la ropa confeccionada con insumos centroamericanos.
Actualmente, la Ley Iniciativa para la Cuenca del Caribe (ICC) permite
acceso libre sólo para la ropa hecha con tela e hilo estadounidense
y limita, con una cuota, la entrada de las prendas fabricadas con
tela nacional e hilo estadounidense.
La estrategia centroamericana se enmarca en negociar a partir de
lo que ya se tiene con la ICC y superar las concesiones que le dieron
a México en el Tratado de Libre Comercio de América
del Norte (Tlcan o Nafta). A esto los negociadores le llaman Nafta
plus o más que Nafta.
La región tampoco esperaba que los estadounidenses fueran
bondadosos para estas negociaciones. Por lo tanto, se mantienen
a la expectativa mientras no haya claridad de que en los textos
presentados se garantice que se negociará a partir de las
exenciones arancelarias que la región ya tiene en Estados
Unidos, con la ICC.
Presiones
Previendo a la contraparte, los confeccionistas y textileros centroamericanos
se apresuraron a crear, el 18 de febrero, el Cecatec, para tener
presencia en Estados Unidos y contar con aliados como los fabricantes,
distribuidores e importadores de ropas elaboradas en el istmo, con
tal de lograr sus objetivos.
El Cecatec envió cartas y documentos a la Ustr, en diciembre
pasado, para exponerle los montos de las inversiones estadounidenses
en maquilas centroamericanas, así como para plantearle los
costos políticos que causan las medidas proteccionistas otorgadas
a los textileros, una industria que es considerada en decadencia
por Cecatec.
El estudio de los textos presentados ayer por Estados Unidos, en
este sector, continúa este viernes, en la segunda ronda de
negociaciones.
Sustituyen a Cactac
Ahora, el Cecatec ha desplazado al Consejo Centroamericano y Caribeño
de Textiles y Confecciones (Cactac), creado en 1984 por el istmo
y los países del Caribe, para lograr la ICC.
Hasta el año pasado, el Cactac alcanzó importantes
victorias, negociaciones, alianzas, contactos, respeto y respaldos
en Washington.
Pero con la negociación del TLC, las alianzas del Cactac
ya no son útiles para el bloque de confeccionistas y textileros
centroamericanos, según Schyfter, porque el interés
de los textileros estadounidenses es mantenerse protegidos, en lugar
de abrirse a la competencia del libre comercio.
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C.A.
deberá capacitarse en medidas sanitarias
Los países de la región
deberán elevar la capacidad de las entidades encargadas
de las certificaciones de productos agrícolas. El Salvador
tendrá también un programa para promover las
exportaciones
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Los miembros regionales de Cactac (ahora en Cecatec) utilizarán
su potente experiencia negociadora en Washington, para conseguir
sus objetivos. Prácticamente, Cactac quedará para
velar por las exportaciones de prendas de República Dominicana,
Jamaica y Haití.
El Cecatec es tan nuevo que, a nivel de directivos, todavía
no hay definición sobre cuál será la logística
interna de dirección. Schyfter es el coordinador y el secretario
es José Molina, de Honduras, pero ambos no saben si sus cargos
son vitalicios o limitados. Estos aspectos los tratarán esta
semana, se informó.
Francisco Escobar Thompson, de El Salvador, rechazó la dirigencia,
debido a sus ocupaciones empresariales. Alfredo Millián,
secretario de Cactac, también es miembro de Cecatec y, aunque
no ocupa alguna dirección, por el momento, se mantiene activo.
La fundación de Cecatec tuvo problemas al inicio, debido
a que los textileros centroamericanos querían que la estrategia
para la negociación del TLC se basara con una regla de Origen
a partir de la tela. En cambio, los confeccionistas (sus clientes)
optaron por el origen a partir del corte de la tela. Al final, el
primer sector comprendió que no tienen capacidad para producir
la sufiente tela que los confeccionistas necesitan para exportar
ropa a Estados Unidos, informó Schyfter.
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