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Campaña
política
El reto de votar
Raymundo A. Rodríguez Barrera
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Creemos
que el país, para alcanzar su de-sarrollo integral, necesita
de manera im-postergable de funcionarios honestos y con independencia
moralLa verdad debe tragarse como una píldora. El que la
mastica, la escupe. El FMLN insiste en comprar los cuentos de un
estafador que llegó a gobernar un país
Desde el 15 de enero, cuando comenzó oficialmente la campaña
política para diputados, hemos podido ver en los diferentes
canales de televisión las primeras entrevistas a los candidatos
de los diversos partidos contendientes, en donde ha quedado claramente
expuesto que los aspirantes a ocupar tales curules, supuestamente,
haciendo uso de las guías de sus directores de campaña
y de su personal capacidad discursiva e inteligencia, hacen ingentes
esfuerzos, que a veces parecen hasta heroicos, por crear
y ofrecer a la ciudadanía votante planteamientos nuevos,
motivadores y arrastragente, con la finalidad de generar
simpatías hacia sus personas y a favor de sus respectivos
partidos, de tal manera que esto pueda asegurarles, el día
de las votaciones, aquellos resultados que llenen sus expectativas
políticas.
En esto de las entrevistas, tal como era de esperar, ha habido de
todo y para todos los gustos precarios, debido, posiblemente, al
elevado número de partidos contendientes, a la sobrada confianza
en el voto duro de los partidos tradicionales, a la novatada de
los partidos incipientes, al entusiasmo ingenuo de los bizoños
candidatos y a la diversidad de profesiones, ocupaciones y oficios
de éstos.
Pero, a decir verdad, son muy pocos, poquísimos, los que
con inequívoca seriedad han hecho hasta hoy planteamientos
congruentes, responsables y factibles que los vinculen y comprometan
frente a los votantes que buscan convencer, posiblemente, olvidando
que la mayoría de ciudadanos con capacidad legal de elegir
se mueve entre los sentimientos de desencanto y de frustración
y que, para poder activar su motivación cívica, necesita
que se rescate la verdad y el auténtico sentido de compromiso
de parte de los que llegarán a integrar la nueva Asamblea
Legislativa.
A veces pareciera que la campaña política actual está
orientada a producir su impacto en personas desinformadas, cuando,
en realidad, la mayoría de los salvadoreños, de una
o de otra manera, conocemos cuáles son los problemas que
desde hace varios años viene padeciendo la población
en los campos de la seguridad pública, jurídica y
social, así como en materia de desempleo, pobreza, salubridad,
etc., cuyas soluciones están más bien relacionadas
a la estructuración de un macro plan de gobierno, con estrategias
de corto, mediano y largo plazo, dentro del cual los diputados,
más que estorbar, deben contribuir aprobando leyes que se
orienten al bien común, al fortalecimiento de la paz social
y de las libertades ciudadanas, así como defender la soberanía
nacional.
Creemos que el país, para alcanzar su desarrollo integral,
necesita de manera impostergable de funcionarios públicos
que, además de honestos, sean personas de independencia moral,
con virtudes heroicas para defender sus ideales y principios, y
nada más. No es razonable salir a la trapa de superhombres,
de grandes estómagos y poca moralidad.
Aun con todo el reto de votar, está planteado.
* Dr. en Derecho.
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