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Incompleta, la propuesta de EE.UU.
La segunda ronda de negociaciones empezó con la presentación
de textos por parte de Estados Unidos. Negociadores de C.A. consideraron
un atraso la ausencia del tema laboral
Guadalupe Trigueros
El Diario de Hoy
Enviada Especial
negocios@elsalvador.com
Centroamérica
no conoce aún las aspiraciones de Estados Unidos en temas
primordiales como el laboral, debido a que no están incorporados
en los textos que sus negociadores presentaron ayer.
En esta Segunda Ronda, tal como lo anticipó El Diario de
Hoy, ayer, la Oficina del Representante Comercial (Ustr) no presentó
los textos completos para los temas laboral, ambiental, agrícola
y telecomunicaciones, lo que significa un atraso serio en el proceso
de negociaciones del acuerdo comercial.
Los negociadores y el sector privado reaccionaron de inmediato,
para evitar que el proceso se estanque.
Eduardo Ayala Grimaldi y Rigoberto Monge, viceministro de Economía
y negociador del sector privado salvadoreño, respectivamente,
revelaron que la región se apresurará a presentar
una propuesta en la tercera ronda de negociaciones.
Los viceministros de Economía de la zona se reunirán
en Guatemala, del 17 al 19 de marzo, para consensuar la propuesta
regional, con tal de impulsar a Estados Unidos a presentar una contraoferta
que dinamice las conversaciones.
Reacciones
Sin importar la razón de ausencia de textos (de Estados
Unidos), no es conveniente ir a la tercera ronda sin presentarlos...
Tenemos que dar el primer paso y en la runión de marzo lo
vamos a decidir, dijo Ayala, al comentar que una de las causas
de la actitud estadounidense podría ser la demora en las
consultas con sus sectores privados o, que han definido, por estrategia,
la dilación de textos.
Esta última versión es la más apoyada por el
sector privado centroamericano. Creo que se trata de un manejo
de tiempos por parte de Estados Unidos y esperamos que no sea un
factor de dilación de las negociaciones, dijo Monge,
escuetamente.
Enrique Lacs, negociador del sector privado guatemalteco, lo secundó,
al comentar que la estrategia estadounidense trata de atrasar el
proceso, para evitar que Centroamérica profundice en los
temas que más le interesan.
Ayala Grimaldi dijo que no tienen esperanzas de tener por parte
de Estados Unidos un paquete de textos para el tema agrícola,
en la tercera ronda de conversaciones, por lo que ahora la región
agilizará sus consultas.
Inicio gris
Así, la segunda ronda ha comenzado sin los elementos y sin
la información deseada por los negociadores centroamericanos.
Incluso, los técnicos a cargo de los temas en los que no
hubo textos se limitaron a intercambiar datos y procedimientos.
Por ejemplo, en el tema laboral, la parte estadounidense se limitó
a escuchar las formas de aplicación de las leyes laborales
centroamericanas. Hoy, la dinámica será
a la inversa.
Casi lo mismo ocurrió en la parte agrícola. Los estadounidenses
se limitaron a exponer la forma en que aplican los subsidios internos
y externos, en dicho sector.
Para Anabel González, negociadora oficial de Costa Rica,
no se trata de menoscabar las estrategias logísticas de los
centroamericanos, sino de un atraso normal por parte de los estadounidenses,
debido a que sus consultas con el sector privado continúan.
Lo importante, según la funcionaria, no es ver quién
presenta la propuesta primero, sino alcanzar los objetivos de la
región. En la medida en que surjan los textos, ambas partes
estructurarán sus respectivas propuestas, añadió.
Incluso para los negociadores agrícolas, la falta de textos
no necesariamente afectará a la region, debido a que le da
mayor tiempo para depurar dificultades y mejorar la estrategia para
elaborar la propuesta del istmo, en ese tema.
González asegura que será hasta la cuarta o quinta
ronda cuando los países definirán posiciones concretas.
Tema candente
La costarricense reconoció que el tema laboral es uno de
los más importantes para la region, pero mientras no haya
textos por parte de los estadounidenses, los negociadores se limitan
a analizar las formas de cooperación que los países
pueden tener, para mejorar la aplicación de leyes. Se parte
de tres objetivos: promover la observación y aplicación
de las leyes laborales, evitar barreras comerciales por parte del
tema, en el TLC, y buscar formas de apoyo regional, explicó.
Sin textos en tres temas primordiales y sin propuestas concretas
en la mesa de acceso a mercados, la delegación de empresarios
centroamericanos que ha venido a Cincinnati se limitó a esperar
a que la información fluyera en los pasillos de la sede del
evento. Unos iban a sus habitaciones y otros se quedaban a esperar
a sus negociadores. Cada cierto tiempo había encuentros regionales
entre empresarios y negociadores oficiales y así se pasó
el primer día de la segunda ronda.
Trabajo 85,000
PERSONAS emplea la industria de la maquila en El Salvador
No es conveniente ir a la tercera ronda sin textos. Por eso
queremos presentar nuestras propuestas. Eso reflejaría nuestros
intereses, tenemos que dar el primer paso
Anabel González, jefa de negociación de Costa Rica
Tema laboral, un asunto espinoso
Eduardo Ayala Grimaldi, viceministro de Economía de El Salvador,
explicó ayer que la demora en el caso del tema laboral obedece
a que Estados Unidos continúa con las consultas al respecto,
con los sectores laborales y productivos de su país.
Los sectores laborales estadounidenses y los demócratas presionan
ante el gobierno y el Congreso estadounidense, para que se incorporen
en el TLC severas cláusulas que garanticen el cumplimiento
de las leyes de trabajo en los países centroamericanos, condicionados
a sanciones comerciales en casos de irrespeto.
La misma presión ejercieron durante las negociaciones comerciales
con Chile y con Singapur. Recientemente, en un foro organizado por
la Asociación de Comercio Internacional de Washington (Wita,
por su sigla en inglés), la Carnegie Endowment for International
Peace sugirió a la Ustr incorporar las mismas restricciones
comerciales impuestas a Camboya en el acuerdo de intercambio de
textiles y confecciones, en el que las violaciones a las leyes laborales
obstaculizan las exportaciones de dichos productos a Estados Unidos.
La principal activista de la Asociación Carniege, Sandra
Polanski, dijo a la Ustr que en Camboya se logró la presencia
de inspectores de la Organización Internacional del Trabajo
(OIT) en las fábricas, junto a evaluadores gubernamentales.
Dicho modelo podría ser adoptado en el TLC con Centroamérica,
sugirió.
Ayala Grimaldi estimó ayer que las presiones de los sectores
laborales en Estados Unidos no van a influir en forma negativa durante
las negociaciones del TLC, porque el representante commercial estadounidense,
Robert Zoellick, se comprometió con los ministros de Economía
de la region a no involucrar en el TLC sanciones comerciales por
causa de incumplimiento a leyes laborales en el istmo.
Caso chileno
Los negociadores centroamericanos esperan, dijo, que el acuerdo
laboral sea similar al negociado recientemente con Chile.
En este tratado, los incumplimientos o deficiencias en la aplicación
de las leyes laborales chilenas se castiga con una multa, dinero
que debe ser utilizado por el Ministerio de Trabajo de ese país,
para mejorar la aplicación de la ley laboral. Asimismo, dijo,
hay constante inspección en el area, para fortalecer el contenido
y cumplimiento del marco legal laboral.
Claudia Umaña, negociadora official de El Salvador, explicó
que en cambio, existen sanciones laborales que afectarán
el libre comercio, si las empresas chilenas reinciden en las violaciones
o incumplimientos a la ley del trabajo.
Aclaró que en el caso del TLC entre Centroamérica
y Estados Unidos, no hay disposiciones que obliguen a cambiar las
leyes de los países, en la negociación del tema laboral,
por lo que no se prevén cambios.
Sin embargo, fuentes empresariales simpatizantes del TLC con Centroamérica,
dijeron a El Diario de Hoy, en Cincinnati, que delegados de la Ustr
expusieron en el foro de Wita que presionan para que se incorporen
en los textos normativos del TLC centroamericano las exigencias
laborales establecidas en la Autoridad de Promoción Comercial
(TPA), las cuales son en esencia las aspiraciones de los demócratas
y los sectores de trabajadores, cuyo contenido no dista mucho de
las obligaciones establecidas al respecto en los tratados con Chile
y Singapur.
Expertos comerciales consultados por El Diario de Hoy, auguran que
semejante mezcla no es posible en el acuerdo con Centroamérica,
porque la región tiene mejores marcos legales laborales,
comparados con los de Singapur.
Además, los importadores estadounidenses de productos centroamericanos
se oponen a que el comercio se condicione con aspectos legales.
Para Ayala Grimaldi, el gobierno estadounidense sabrá atender
las presiones de los sectores laborales, de los
politicos y, también el compromiso adquirido con Centroamérica.
Ellos hacen su labor interna y hace con cada sector lo suyo
comentó.
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