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Un
niño muerto y tres graves por sobadores
Tres
niños ingresados en la UCI del hospital San Juan de Dios
presentan daños en el cerebro por prácticas de sobadores.
Un bebé falleció en ese centro el martes
Wenceslao Martínez hijo/J.
R
Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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| Un bebé de ocho meses permanece ingresado
en la UCI del hospital Juan de Dios. Foto:
EDH/Wenceslao Martínez |
Los efectos de una diarrea de origen viral se prolongan por un
período que va de los cinco a los siete días. Si se
acude al médico y se mantiene al bebé hidratado, la
enfermedad sigue su curso con normalidad. Caso contrario, si se
busca el camino de los sobadores, el resultado es lo que acontece
en el hospital San Juan de Dios: un bebé fallecido y otros
tres en grave estado de salud por las secuelas de los sobadores.
El pediatra de ese nosocomio, Félix Magaña de Paz,
confirmó la muerte, el pasado martes, de un bebé de
cuatro meses y medio, como consecuencia de los graves daños
ocasionados en el tejido cerebral. Indicó que una partera
le chupó la moyera para tratar de curar lo que
se conoce como el mal de ojo.
La mamá procede de Coatepeque, en Santa Ana, y ese día
acudió a una partera conocida, luego de ver que la diarrea
a su hijo no se le detenía. Pocas horas después, el
bebé fallecía en la Unidad de Cuidados Intensivos
del hospital de Santa Ana.
A petición de Magaña de Paz se avisó a la Fiscalía
para que realice las investigaciones pertinentes. Además
se le practicó la autopsia para corroborar la causa de muerte.
Hospital Bloom
Ese mismo día y procedente de ese centro hospitalario trasladaron
al hospital Bloom a otro bebé, Willian Vladimir, de tres
meses. El menor, originario de un cantón del municipio Santa
Ana, presenta un severo daño cerebral ocasionado por las
sobaduras. Una partera autorizada le chupó la mollera.
El estado de bebé, según fuentes médicas de
ese nosocomio, es grave y se espera, en el caso de que se recupere,
que presente importantes secuelas neurológicas.
El incremento de las diarreas lleva consigo un aumento de este tipo
de prácticas, que persiguen curar un problema, el mal
de ojo, a la luz de los médicos inexistente.
Son este tipo de etnoprácticas las que mantienen con un pronóstico
incierto a otros tres bebés, todos ellos menores de un año,
en el hospital San Juan de Dios.
La mayoría procede de la zona costera de Sonsonate y Ahuachapán
y, todo indica, que las madres consultaron a los sobadores cuando
los menores presentaban un cuadro de diarreas.
Con este panorama no resulta extraño las afirmaciones del
doctor Magaña de Paz. Toda persona que se mete a sobar
a un niño está cometiendo un delito porque no está
autorizada para hacerlo y puede ir a la cárcel por homicidio,
concluyó, luego de comentar el fallecimiento del bebé,
de nombre Francisco.
Precauciones
Los médicos pediatras insisten que la hidratación
del niño es el remedio para tratar la diarrea.
* La diarrea provoca la deshidratación del bebé.
Aparece lo que se conoce como la caída de mollera.
* Como madre debe acudir al médico y dar al niño abundante
líquido para hidratarlo. * En ningún caso debe ir
a los sobadores para tratar el problema de la mollera. Su origen
está en la falta de líquido.
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