| |

Su
hijo mayor está detenido
Eva Sánchez: Mi familia ha quedado destruida
Tras
el entierro de Oscarito, el calvario de doña Eva sigue: Geovany,
su otro hijo, está preso
Jorge Beltrán
El Diario de HoyNacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
|
|
| La madre del niño secuestrado y luego
asesinado dice que Geovany Sánchez Cruz, hermano de la
víctima, es inocente. Foto: EDH/Felipe
Ayala |
Ayer por la tarde se escribió un doloroso capítulo
en la vida de doña María Eva Sánchez Cruz:
los restos de su hijo, Oscar Eduardo Sánchez Cruz, el niño
de 11 años secuestrado y asesinado en San Martín,
fueron sepultados.
Su calvario, empero, comenzó hace hace 17 meses, el 12 de
septiembre de 2001, cuando su hijo desapareció.
Su vida dio un giro radical la noche de aquel miércoles amargo.
El más pequeño de sus hijos no apareció. Desde
entonces, la angustia de una espera y la incesante incertidumbre
sobre la suerte de su hijo la han atormentado día y noche.
Pero la fatal respuesta llegó el 22 de diciembre anterior.
Los restos de su hijo fueron encontrados en la fosa de una casa
en la colonia Las Victorias, a pocas cuadras de donde vivía
la familia Sánchez Cruz.
Ella reconoció que eran los restos de su hijo y, aunque sufrió
mucho con el desenlace, terminó por resignarse.
Pero el 22 de diciembre de 2002, una cruz más se agregó
al calvario: la Fiscalía había ordenado la captura
de Alvaro Geovany, hijo mayor de doña Eva, a quien se vincula
con la tragedia de Oscarito.
Ella asegura que la acusación contra Geovany se dio, porque
a Gustavo Chicas, detenido el 22 de marzo de 2002 por el mismo hecho,
le ofrecieron criterio de oportunidad si delataba a más implicados
y señalaba el lugar donde yacían los restos del menor.
Doña Eva afirma que Chicas dijo una verdad a medias. La información
real se relaciona con la localización del cuerpo. La mentira,
según ella, es la implicación de Geovany en el caso
y con otras dos personas con quien su hijo no se relacionaba.
Aunque está consciente de que su hijo no es un dechado de
moralidad, tampoco cree agrega que haya tenido un corazón
tan duro que, viéndola llorar día y noche, no le hubiera
insinuado sobre la suerte de su pequeño Oscar.
De momento, doña Eva se conforma al creer que su niño
ya está en los brazos del Señor.
Ayer, previo al sepelio en Jardines del Recuerdo, se afanaba en
vestir los restos de su niño. Su voz era entrecortada, suave.
Pero el calvario no acaba. Aún tiene un hijo encarcelado
por algo que ella considera injusto. Y eso le duele.
Aunque las penas, por momentos, la agobian mucho, todavía
tiene una esperanza: que se haga ley (justicia) a quienes
mataron a su Oscarito.
Cronología del hecho
Por la mañana, el niño Óscar Sánchez
fue secuestrado cuando iba a devolver una bicicleta a Gustavo Chicas.
Los padres del niño entregan el rescate en el kilómetro
13 de la carretera hacia el lago de Ilopango. Los plagiarios les
prometen que a dos cuadras estaría el niño, atado
en un carro negro. Era falso, el menor no apareció.
Posteriormente, los padres reciben una llamada: les dicen que habían
sido engañados, pues ellos entregaron el dinero a otros y
no a los plagiarios del niño. El papá de la víctima
les responde que los dejen en paz y que no les daría ni
un cinco más.
La Fiscalía General de la República ordena la captura
de Gustavo Adolfo Chicas, Dilsia Yesenia Palacios y Alfredo Ramírez.
El rastreo de llamadas hechas desde celulares propiedad de Chicas
y Ramírez permitió su captura. Chicas habría
realizado, al menos, 28 llamadas.
Después que la Fiscalía ofreció criterio de
oportunidad a Dilsia Yesenia Palacios y a Gustavo Chicas, éste
señala que el cuerpo del niño se encuentra dentro
de una fosa, en una casa de la colonia Las Victorias, San Martín.
Ese mismo día la PNC captura a Geovani Sánchez y otros
dos implicados.
Se realiza la audiencia inicial en contra de Gustavo Chicas, Alfredo
Ramírez y Dilsia Yesenia Palacios (mujer de Chicas). En esa
diligencia liberan a la mujer. La audiencia contra Geovani y los
otros dos capturados aún está pendiente. La madre
de Geovani, el detenido, y de Óscar, el niño asesinado,
asegura que su hijo no participó en el secuestro.
|
|