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Coldplay: El rock de la melancolía
A Rush of Blood to the Head, el segundo disco del
cuarteto británico, fue considerado uno de los discos más
importantes del año pasado. El compacto incluye el sencillo
In my place.
Estados Unidos
Agencias.-
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com
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| La innovación nace en nuestro
pasado explicó Jon, con la humildad de un londinense
nacido en un costado del río Támesis. Foto
AP |
Como un buen gentleman inglés, Jon Buckland, es un hombre
de pocas palabras. En entrevista, el guitarrista de Coldplay, uno
de los grupos más exitosos de los últimos años,
trató de una manera cordial de desmitificar la importancia
de su banda.
Desde la habitación de un hotel en Miami, con motivo de su
sexta gira por los Estados Unidos, Buckland explicó que Coldplay
es en realidad la suma de todas sus partes.
No tenemos miedo de mirar veinte o treinta años atrás
para buscar influencias musicales dijo, mientras trataba de
explicar el sonido de su segundo disco.
La innovación nace en nuestro pasado explicó
Jon, con la humildad de un londinense nacido en un costado del río
Támesis
A Rush of blood to the head es un álbum de once
canciones, que mezcla los sonidos del rock tradicional con canciones
y baladas de guitarras acústicas. Es un disco lleno de la
melancolía característica del nuevo rock inglés,
que trata de tomar distancia del trance y el pop de los bares y
discotecas de esa metrópolis.
Identidad Propia
In my place, el primer sencillo del compacto, tiene un sonido metálico,
que combinado con las lamentaciones de Chris Martin, el vocalista,
es un clamor por la perdida de la inocencia en la juventud.
Se demoraron nueve meses en grabarlo y fue la inspiración
para volver a la sala de grabación después del éxito
de su primer disco: Parachute.
Es una canción sobre quienes somos, dijo Buckland.
Coldplay tiene mucha competencia con otros grupos de rock inglés
como Travis, Blur y Oasis, pero aclaran que no les interesan las
comparaciones. Insisten en que son un grupo con identidad propia,
que huye de los estereotipos.
Los medios tratan de comparar a unos con otros, pero eso es
solo una forma de enganchar al público, explicó
Buckland
En el momento de señalar influencias musicales, Buckland
habla de nombres tan diversos como el canadiense Neil Young y la
percusión electrónica de Joy Division y New Order.
El ambiente de A Rush of Blood to the Head, a pesar
del clima melancólico, es espiritualmente alentador. Las
canciones son una apología a la trágica condición
humana, lo que se hace evidente en el sencillo The Scientist.
Lo grabamos durante tres meses por fuera de Londres, por eso
tiene ese ambiente melancólico concluye Buckland.
Pero es imposible hablar de Coldplay sin señalar su condición
de grupo políticamente correcto.
De hecho, al final del cuadernillo de su disco hay una invitación
para que los fans se unan a organizaciones como Amnistía
Internacional, Save the Earth o Greenpeace.
Todos los integrantes de la banda nacimos con un sentido de
conciencia social.
Es algo que fue creciendo dentro de nosotros.
Buckland agrega que esta relación va más allá
de su oficio como artistas.
No creo que la conciencia social sea importante para ser un
artista, es importante para ser un buen ser humano.
Coldplay prefiere que lo miren como un grupo con estilo propio.
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