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Hacinamiento
invade el San Juan de Dios
San
Miguel. El hacinamiento de pacientes y madres de familia que cuidan
a sus hijos enfermos, en la sala de pediatría del hospital
San Juan de Dios va en peligroso aumento como las enfermedades
Rosa Fuentes
El país
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
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| Numerosos niños son atendidos en
el hospital San Juan de Dios, de San Miguel, especialmente por
enfermedades gastrointestinales. Faltan camas y equipo. Foto:
EDH |
La bandera roja ondea desde hace dos años en el Hospital
Regional San Juan de Dios, seriamente dañado por los terremotos.
Pero este símbolo, no sólo es indicativo de que el
centro está inhabitable. También es sinónimo
de hacinamiento, principalmente en las áreas de pediatría
y maternidad.
Debido a la recomendación de los expertos, las instalaciones
que se utilizaban para brindar atención materno infantil
o control de niños y embarazadas fueron reubicadas.
Dichas áreas hoy son un pandemonio, ya que a
diario ingresan 66 niños con diferentes patologías,
pero la sala apenas cuenta con 55 cunas. Por lo que en cada una
de ellas, se acomodan hasta dos niños.
Pero hay otro agravante. Con la explosión de las enfermedades
diarreicas, se han instalado camillas donde se colocan los niños
que tienen la misma enfermedad, lo que genera mayor hacinamiento.
Son más los niños que ingresan diariamente, que los
que salen de alta.
El hacinamiento ha aumentado por el brote de rotavirus,
señaló el director del Hospital, Rogelio Romero Mártir.
En maternidad
El mismo problema se vive en la sala de maternidad la cual está
ubicada en un pasillo del Hospital. A dicha sala ingresan diariamente
25 madres, por lo que el centro ha tenido que colocar hasta dos
mujeres con sus bebés en una sola camilla.
Unas 7 mil 500 mujeres dan a luz anualmente en dicho centro hospitalario
y algunas, debido a complicaciones del parto, necesitan estar de
3 a 5 días en el mismo.
La existencia de vendedoras en las intalaciones del centro
es otro problema, pues no contamos con seguridad interna debido
a que el 31 de diciembre se le venció el contrato a la empresa
de seguridad que brindaba el servicio, alegó Romero.
La solución que el centro ha encontrado es solicitar el apoyo
de la PNC que ha destinado a varios agentes.
Sin embargo, las vendedoras se introducen por la malla y nadie
las detiene, incluso le venden alimentos a pacientes que tienen
prohibido comer, enfatizó el galeno.
La voz de los pacientes
* María de los Angeles Cruz, residente en el cantón
Las Delicias, quien ingresó el 27 de enero, manifestó
que ya es tiempo que los diputados den el voto para la reconstrucción
del Hospital. Es cierto que ellos no lo necesitan, pero uno
si lo necesita, enfatizó.
* María del Rosario Márquez hizo un llamado al presidente
de la República y a los diputados de la Asamblea Legislativa
a que autoricen la reparación del Hospital. Nosotros
como pobres estamos soportando el hacinamiento diario, sería
bueno que los funcionarios vengan a pasar una noche..., expresó.
* Norma Quintanilla, residente en Moncagua, señaló
que diariamente se tropieza con sus compañeras de cuarto
ya que las camas estan muy cerca y cualquier movimiento de las demás
pacientes la despierta.
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