| |

Gran
estruendo para recibir al nuevo año
Los
vendedores de pólvora le apuestan fuerte a la venta de las
metralletas, las que son las grandes protagonistas de la llegada
del nuevo año.
 |
| Poderío. Las metralletas
de 25 metros son las más grandes que el comprador puede
encontrar en las ventas de pólvora, ubicadas en el Redondel
de la Masferrer. El precio oscila entre los 80 y 100 dólares.
Foto: EDH |
Este 31 de diciembre, los doce deseos para el nuevo año,
justo cuando se consumen las 12 uvas a la medianoche, serán
opacados por el sonoro estallido de cientos de cohetes en las diferentes
colonias capitalinas.
La popularidad de los morteros y las metralletas se
eleva a dimensiones inimaginables, ya que los salvadoreños
acostumbran a dar la bienvenida al siguiente año con toda
la pompa posible. Esta tradición ha sido aprovechada por
los productores y vendedores de pólvora para innovar sus
productos y así satisfacer la demanda.
Las medidas de las metralletas aumenta año con
año, así como la potencia del estallido y la continuidad
de las explosiones. Desde las más sencillas de un metro,
hasta las famosas silenciosas, de cien metros, son buscadas
por los que gustan de grandes estruendos en el fin de año.
Estas innovaciones significan un fuerte gasto de tiempo y dinero,
ya que el esfuerzo de una semana en armar una metralleta silenciosa
, se evapora en menos de una hora. Una de estas piezas puede costar
hasta 285 dólares.
Los últimos días del año, las coheterías
y distribuidoras de productos pirotécnicos reciben un pedido
muy especial: la metralleta más larga que se pueda fabricar,
para recibir con júbilo el nuevo año.
En un recorrido por las diferentes ventas de pólvora, fue
común encontrar la metralleta de 25 metros, conformada por
2 mil 500 morteros, número tres, y cuya explosión
dura entre los 10 y 15 minutos. Todo depende de la firmeza de la
mecha.
Para este año los productores nacionales innovaron en la
presentación de este súper petardo, ya que han ocupado
papel celofán para mantener más firme el material
pirotécnico, y que la mecha no se desprenda.
El celofán es más fuerte, más sólido
y más elástico, además que es más llamativo
para el comprador, afirmó Carlos Marroquín,
presidente de la Asociación de Productores Pirotécnicos
Salvadoreños (Apropisa).
 |
| A la espera. Para hoy,
los vende-dores esperan que crezca la venta de los explosivos
más fuertes y sonoros, por la llegada del nuevo año.
Foto: EDH |
Para Marroquín, cualquier medida de metralleta es posible,
pero entre más grande sea el pedido más se eleva su
costo. De allí, que sólo produzcan este explosivo
por peticiones especiales.
Las silenciosas (de cien metros) sólo por
encargo las hago, porque no cualquiera las paga, explicó.
Pero la competencia extranjera también aprovecha la tradición.
El Dragón tiene a la venta una metralleta de
28 metros, la cual se puede colgar, ya que los cohetes no saltan
mientras explotan.
Es una metralleta más segura que deja una alfombra
roja, y es utilizada en ceremonias y ocasiones especiales en China,
expresó José Samuel Velez, supervisor de la tienda
de la pólvora chinaEl Dragón Metrocentro.
Hoy, los vendedores esperan recuperar la inversión, mientras
otros recibirán el año con muchos estruendos.
Trabajo que se esfuma en segundos
- Según Carlos Marroquín, de Apropisa, la elaboración
de una metralleta de 100 metros se tarda 15 días. La fabrican
dos personas con 24 mil morteros, a un costo de $285.
- Para la de 50 metros, se ocupa 12 mil morteros No. 3. Se tardan
una semana en trenzar y enrollar el producto. Dura media hora en
explotar toda la pólvora.
- Las más sencillas, de 10 y 5 metros, se elaboran en un
día, y duran menos de 10 minutos.
|
|