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Los
salvadoreños que trabajan el fin de año
San
Miguel.
Son las personas que hacen de la última noche del año
una fiesta especial. Ellos no dejan de laborar.
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Manglio Argueta ameniza
la celebración en la estación migueleña
La Caliente. Foto EDH
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Cuál fiesta de año nuevo. El último día
del año, para ellos, es como cualquier día de trabajo
normal. Solo la nostalgia y el deseo de servir a los demás
ponen la nota especial a la fecha.
El cabo José Noé Amaya, de 29 años, tiene una
década de pertenecer a la corporación policial y el
mismo tiempo de cubrir el turno de año nuevo. La primera
vez fue duro. Sin embargo, el compañerismo llenó la
soledad que lo agobiaba en un principio.
Similar situación vive el sargento José Antonio Vásquez,
de 30 años, de la filial del Cuerpo Nacional de Bomberos.
De los 11 años de laborar como bombero, ocho los ha dedicado
a realizar la jornada laboral del 31 de diciembre. Hoy no será
la excepción.
Al igual que los policías, los bomberos contrarrestan la
nostalgia con la solidaridad y el espíritu de servicio que
les llevó a desarrollar esa labor. Cuando el reloj
está a punto de marcar las 12:00 de la noche, los sentimientos
afloran... pero tratamos de concentrarnos, expresó.
Las emociones son compartidas con amigos y familia, quienes compensan
la soledad con el orgullo de saberles héroes.
Manglio Argueta es el disc jockey de la estación
de radio La Caliente y, por octavo año, amenizará
la fiesta de fin de año, de 10:00 de la noche a 2:00 de la
madrugada. Es muy difícil, pero el sacrificio lo compensa
el cariño de la audiencia, expresó.
A todos ellos, un feliz año.
Desean trabajo y bienestar
Buena salud y trabajo son las máximas aspiraciones de los
migueleños para el próximo año. Para cumplir
las metas que se han trazado en sus hogares, cuentan con la ayuda
de Dios y sus esfuerzos, como lo hicieron en el año que finaliza.
Las personas que circulan por las calles de la Perla Oriental, en
sus diversas ocupaciones, están a la espera de 2004, para
iniciar sus labores con optimismo. El deseo más grande es
tener salud para trabajar duro.
En recorrido por las arterias de ciudad, EDH confirmó la
esperanza de los migueleños en que el nuevo año será
mejor que 2003.
Claudia Segovia, de 14 años, vendedora del mercado, desea
seguir gozando de salud. Además, espero que todos los
migueleños tengamos trabajo, confió.
Rosa Guatemala, de 45 años, vendedora de pólvora,
sólo piensa en el trabajo. Deseo continuar laborando
para que las cosas marchen bien durante 2004..
José Cisneros, de 46, jardinero de la Alcaldía de
San Miguel, espera un aumento salarial. Tengo fe ....
David Coreas, de 32, bombero de San Miguel, visualiza un buen año,
con pocos incendios. Espero que en 2004 las cosas sean mejor
en cuanto al trabajo, para que continuemos con nuestros empleos
y confiando en que la gente se porte bien el próximo año
para evitar tragedias, concluyó.
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