|
|
|
| |

Un baño de confetti a la hora de la votación
Berger fue el alcalde de la capital guatemalteca por nueve años,
su principal base popular estaba en esta ciudad, la más poblada
de Centroamérica.
 |
Lea
además |
|
|
Las caras de los
protagonistas
Los dos hombres que buscaban convertirse en el gobernante
58 de Guatemala, dieron sus reacciones a EL DIARIO DE HOY
tras la histórica jornada electoral de ayer.
|
La indígena Pocomán María Luisa Vicente Lovo
llegó equipada, con papelitos de colores, al colegio Santa
Teresita.
Arribó antes que su candidato favorito, Berger, votó
y poco después de su no me pregunte por quién
voté porque eso ya se sabe, cuando el aspirante descendió
de su todoterreno, corrió a lanzarle generosos puñados
de confeti.
Él, ni siquiera intentó evadir los certeros lanzamientos.
¡Qué puntería, por Dios!
Mientras ella, animosa, continuaba con su Beeerché, Beeerché
y más papelitos, el postulado se tenía que parar firme
para que el enjambre de periodistas no lo tumbara.
Entró al centro de votación a pasitos, y en muy poco
tiempo cambiaba el casset para responder sobre el TLC, la poca asistencia
a las urnas, el llamado a los votantes, las relaciones con Centroamérica
y que, señores, estoy orgulloso de que el voto del general
Ríos Montt haya sido para Álvaro Colom.
Un verdadero alboroto, que si bien no le permitió a María
Luisa seguir de cerca a su consentido, tampoco impidió que
éste saludara a una ancianita sentada en silla de ruedas y
con unas cánulas de plástico conectadas a sus narices.
El pandemónium siguió. Alrededor de la mesa electoral
había decenas de cámaras, flashes y empujones.
Cuando el candidato marcó su papeleta y comenzó su via
crucis hacia la salida, la gente volvió a aplaudir. Saludos.
Empujones.
Declaraciones. Ascenso a la camioneta. Calma repentina. María
Luisa ya no estaba a la vista pero el confeti seguía en el
suelo. |
|
Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A.
- Aviso Legal
|
|