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Baja
inversión extranjera
El
clima político y el desempeño económico de
EE.UU. afectaron la llegada de capitales.
Las manifestaciones y marchas sindicales, el clima electoral del
2003 y 2004, así como factores del entorno internacional
afectaron las inversiones extranjeras en el país.
Tal evaluación fue dada a conocer ayer por el Vicepresidente
de la República y presidente de la oficina de Promoción
de Inversiones en El Salvador (Proesa), Carlos Quintanilla Schmidt.
De acuerdo con un balance hecho por el Vicepresidente, en el 2003
se instalaron en el país 23 empresas con una inversión
de $39 millones.
Sin embargo, tales cifras muestran una caída de las inversiones
comparadas con las de 2002 y 2001.
Datos de Proesa reflejan que en el 2001, se instalaron 39 empresas
extranjeras con una inversión de $141.1 millones, mientras
que en el 2002, lo hicieron 25 empresas con un monto de $63.5 millones.
Dentro de las amenazas a nivel nacional estuvieron el clima
de polarización política, las huelgas en el Seguro
Social, las marchas blancas y el tema de polarización de
los préstamos. Además, al principio se sintió
cierta inestabilidad política tanto para las elecciones del
2003 como para las de marzo del próximo año ,
aseguró el Vicemandatario.
Esto es visto como una amenaza para los inversionistas extranjeros
aunque afortunadamente las hemos ido superando, dijo Quintanilla
.
Otros factores
Según el Vicepresidente, el decrecimiento de las inversiones
no sólo es algo que ha experimentado El Salvador sino que
es un comportamiento a nivel mundial.
El monto de la inversión extranjera ha disminuido en
relación con años anteriores. Pero además,
hay más competidores, apuntó Quintanilla.
Para el caso, mencionó a China, la cual sigue siendo vista
como una amenaza por los bajos costos operativos que ofrece. La
mano de obra barata de Nicaragua y la mano de obra tecnificada de
Costa Rica son otros factores que le han restado a El Salvador.
Otro entorno internacional que hemos tenido ha sido la recesión
económica mundial. Si nuestro mayor socio comercial es Estados
Unidos y muestra un lento crecimiento, eso nos ha afectado directamente
a nosotros, explicó.
Si en Estados Unidos disminuyen las ventas a los consumidores,
obviamente disminuyen los productos que nosotros exportamos,
reiteró.
Actualmente un 65% del comercio salvadoreño es realizado
con Estados Unidos.
Si bien el comportamiento de las inversiones no ha sido el que se
esperaba, Patricia Figueroa, directora ejecutiva de Proesa, indicó
que uno de los mayores logros alcanzados es que se ha diversificado
el tipo de inversión.
En ese sentido, mencionó la llegada de empresarios israelíes
y holandeses, para producir y exportar tomates y flores, respectivamente.
Agregó que la instalación de dos call center,
de Estados Unidos abre la posibilidad de nuevas inversiones y no
sólo en el rubro textil.
Pese al comportamiento de las inversiones en el 2003, las nuevas
empresas han generado 4,315 empleos directos y 6,485 empleos indirectos.
Catorce empresas invirtieron $16 millones en el sector textil y
confección, creando 2,170 puestos de trabajo.
Más empleos
Un total de 535 puestos de trabajo se generaron en cinco empresas
que invirtieron $7.5 millones en el sector agroindustrial.
Dos call centers que también decidieron instalarse
con un monto de $12 millones, crearon 1,500 plazas .
Otros 210 empleos se originaron con una empresa manufacturera y
otra de e turismo, respectivamente. Ambas invirtieron $ 3.9 millones.
Para el Vicepresidente, la firma de un Tratado de Libre Comercio
(TLC) entre Centroamérica y Estados Unidos representa una
oportunidad valiosa para que crezcan las inversiones y los empleos.
A corto plazo se tiene previsto que se instalen en el país
siete empresas estadounidenses de la industria textil, las cuales
generarían tres mil empleos directos, producto del interés
por el tratado, afirmó.
También para el 2004 comenzará a operar una empresa
estadounidense que fabrica yates.
El Gobierno espera con el TLC atraer empresarios relacionados con
la industria liviana como es la electrónica, cuyos productos
ingresarán libres de aranceles al mercado estadounidense.
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