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Debaten
pena de muerte para francotirador
Lee
Boyd Malvo fue hallado culpable de asesinar a Linda Franklin, una
agente del FBI, quien recibió un disparo en la cabeza.
El jurado comenzó a deliberar ayer si Lee Boyd Malvo debe
ser sentenciado a muerte por los ataques de francotirador en Washington,
pese a los argumentos de su abogado, quien señala que el
adolescente fue manipulado por su mentor, el autor intelectual.
Los jurados se reunieron durante tres horas sin tomar una decisión.
Reanudarían hoy las deliberaciones.
La semana pasada, Malvo, de 18 años, fue hallado culpable
de asesinar a Linda Franklin, una agente del FBI, quien recibió
un disparo en la cabeza. Ese fue uno de los 10 homicidios que causaron
pánico en el área de Washington durante tres semanas,
en octubre del 2002. Malvo tenía 17 años cuando perpetró
los ataques.
El mes pasado, un jurado en Virginia Beach determinó que
John Allen Muhammad, de 42 años, es culpable de otro asesinato
durante la oleada de ataques, y recomendó sentenciarlo a
muerte.
Lavado de cerebro
Durante el juicio de Malvo, sus abogados dijeron que el adolescente
tenía problemas mentales, y señalaron que Muhammad
le había lavado el cerebro, por lo que no era capaz de distinguir
el bien del mal. El jurado rechazó ese argumento, que sin
embargo representó la base de un intento de los abogados
por salvar la vida del joven en la fase donde se dictará
sentencia.
Lee era particularmente susceptible a apegarse a una figura
paterna, en este caso el personaje carismático de John Muhammad,
dijo el abogado defensor Craig Cooley, al pedir que el jurado imponga
a Malvo, de origen jamaiquino, una cadena perpetua sin derecho a
libertad condicional. Todas las personas, y ciertamente todos
los adolescentes llevan el bien dentro de ellos. Todos pueden redimirse.
Cooley dijo que Malvo estaba lejos de su padre, sufrió golpizas
de su madre y fue obligado a cambiar constantemente su lugar de
residencia, por lo que era susceptible a la manipulación
de Mohammad.
Los niños no son malos de nacimiento. Cuando cometen
actos perversos, uno siempre puede encontrar el origen de éstos
en los abusos que han sufrido, añadió el defensor.
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