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Palabras
Janos,
el dios enero
Un
tiempo que termina y otro que se va... Jano, el más antiguo
rey de Lacio, es el personaje mitológico que mira el ayer
y el futuro.
Un tiempo que termina y otro que se va... De hecho, es juanuarius
el que inicia el año solar.
Cuenta la historia que, habiendo sido arrojado Saturno del cielo,
fue acogido favorablemente por Jano. El dios Saturno, dios del tiempo
y la justicia, agradecido, dotó al rey de tan maravillosa
sagacidad, que ante sus ojos siempre estaba presente lo porvenir
como lo pasado. Por esta doble facultad fue representado con dos
caras: una viendo hacia atrás y otra viendo hacia adelante,
en alusión al privilegio del dios.
El moderno Janos de nuestra civilización tiene a la vez dos
caras: mira al futuro, pensando en el ayer y mira el pasado, pensando
en el mañana. Es decir, esclavos del pasado no podemos vivir
el porvenir, y pensando en el porvenir dejamos de ver el maravilloso
ahora, donde está encerrado el milagro de ser.
Si viendo hacia atrás dejamos de ver la esplendorosa flor
del día presente. Si atisbando el mañana, dejamos
de ver el hoy ineluctable. Como Janos el antiguo vidente del destino,
del hoy desconocido, del imperdonable ayer y del incierto mañana.
De cómo vivas el presente depende de cómo será
el ayer y el mañana.
Día a Día
Obviamente ir tras las causas profundas de las lacras sociales
es un objetivo de las sociedades que progresan, pero pensar que ese
es el remedio equivale a darle largas al asunto y dejarlo sin resolver.
Cuando se presenta una epidemia lado a lado de medidas preventivas,
hay que tomar acciones inmediatas para curar a los enfermos, a los
que ya cayeron con la enfermedad.
Y en el caso de las maras, se tienen que admitir dos hechos: uno,
que los mareros no se van a corregir con programas de educación
para párvulos; dos, que sólo medidas ejemplarizantes
hacen entrar en razón a la mayoría de estos delincuentes,
como de hecho ha sucedido con los secuestradores, industria inventada
por Fidel Castro en los años sesenta. |
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