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Rigoberto
Monge, el máximo vocero del sector privado
El amo del juego detrás del TLC
UEste
es un relato sobre las experiencias que el principal negociador
del sector privado salvadoreño tuvo en el TLC con Estados
Unidos, y sus esfuerzos por evitar el divisionismo.
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| Rigoberto Monge se mantuvo alerta a las
pretensiones de Estados Unidos hasta el último día
de la negociación. Foto EDH |
Debajo de su diplomacia hay astucia. Antes de negociar el Tratado
de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, ya conocía quienes
serían los rivales en la negociación, a nivel regional:
Salomón Cohen y Anabel González, representantes de Guatemala
y Costa Rica, respectivamente.
También conocía las posiciones que jugaba cada miembro
del equipo de negociadores de El Salvador.
Para asegurar sus movimientos en el proceso, se ganó la confianza
de los agricultores, quienes lo asociaban más hacia la industria
que hacia ellos mismos.
Con todos los ángulos controlados, a Rigoberto Monge le fue
fácil determinar el calibre de la artillería que Estados
Unidos utilizaría en la negociación con Centroamérica,
antes de ser descargada.
Así se convirtió en el amo del juego, en el negociador
principal del sector privado salvadoreño y en el más
experimentado en Centroamérica. Ningún rubro fue negociado
sin su opinión.
Fuego cruzado
Cuando en 1989 negoció la adhesión de El Salvador al
Acuerdo General Sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), Monge
se juntó con Anabel González, que era la estratega de
Costa Rica, para igual misión.
Monge se acercó a ella, para conocer las medidas que empleó
en la negociación del GATT. Costa Rica fue el primer país
del área en ser parte del bloque de naciones que conformaron
dicha entidad, de la cual se creó la Organización Mundial
del Comercio (OMC).
Años más tarde, Monge volvió a trabajar de cerca
con González, quien trató de abrir una negociación
con Estados Unidos, para un acuerdo bilateral. La negativa de la Casa
Blanca la obligó a hacerlo junto a sus vecinos regionales.
La relación comenzó con éxito. González
se ganó la confianza de los gobiernos de la región y
los ministros de Economía nombraron a Costa Rica como secretario
del Sistema de Integración Económica (SIECA).
Costa Rica se encargó de recibir las ofertas de desgravación
arancelaria de C.A. y de enviarlas a los Estados Unidos. Para Monge,
esta fue una de las etapas felices que el resto de la región
tuvo con Costa Rica.
Pero, Monge siempre tuvo presente que la negociación se vería
resquebrajada a causa de Costa Rica. Este país nunca firmó
junto al resto el acuerdo de integración económica,
en 1960, y tampoco quiso ser parte del Banco Centroamericano (BCIE).
A su vez, negoció por separado el TLC con Canadá y con
México. No había razones para esperar uns posición
diferente en la negociación con Estados Unidos.
El pasado 17 de diciembre, Costa Rica se emancipó del proceso
de negociación regional del TLC con Estados Unidos y Monge
corrió inmediatamente al Hotel MayFlower (Washington), para
controlar la situación con el empresariado costarricense.
Al detectar las verdaderas razones de Costa Rica (oposición
a negociar las telecomunicaciones y seguros), Monge se reunió
con los negociadores oficiales de El Salvador, para evitar un efecto
dominó en los logros alcanzados por el país, y la respectiva
ventaja que sacaría Estados Unidos.
La división
Siete meses atrás, Monge ya había experimentado un caso
de división centroamericana, que según él, fue
confabulado en la embajada de Estados Unidos, en Guatemala.
Cohen quebró el pacto regional de no abrir su mercado a la
competencia estadounidense. Seducido por los negociadores de la contraparte,
ofreció eliminar los aranceles a casi el 80% de los bienes
de Guatemala, productos que a la vez eran fabricados en el resto de
C.A.; a cambio obtendría el mismo trato en Estados Unidos.
Incómodo por la crítica, especialmente la proveniente
de El Salvador, Cohen emplazó a Monge en público, para
persuadirlo de entregar a la contraparte el mercado salvadoreño,
sin aranceles.
Furioso, Monge lo frenó en seco: Cómo va a ser
valioso separarse del resto de Centroamérica para negociar
con Estados Unidos. ¡Eso Jamás!
Monge y los negociadores oficiales trataron de contener el divisionismo.
Intensas juntas con los empresarios se mantuvieron hasta el final
del proceso. Cohen fue removido del cargo.
Monge no dudó en considerar que la actuación de Cohen
fue una confabulación entre Guatemala y EE.UU., por medio de
Cohen. |
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