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Programa
cosecha frutos de desarrollo en área rural
La
Paz.
Fusades gestó la idea hace seis años. Ahora, ya benefició
a más de 400 mil.
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Los
habitantes de San Jerónimo unieron esfuerzos y construyeron
un paso de vehículos sobre la quebrada El Diablo.Foto
EDH
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El chirrido de los frenos de la bicicleta anunció la presencia
de los jóvenes.
Bajaban la cuesta hacia la quebrada El Diablo, para dejar tras ellos
el cantón San Jerónimo, de San Rafael Obrajuelo.
Los tres adolescentes tomaron impulso para atravesar el puente y
subir hacia el otro lado de la pedrera. Iban rumbo al occidente,
al cantón Tejuishte Abajo, de San Juan Nonualco.
El Diablo es el límite entre ambos municipios. Hace sólo
seis meses atravesar la hondonada era una odisea. En invierno, las
mujeres, ancianos y niños arriesgaban sus vidas para cruzar
esa frontera.
El agua baja de las faldas del volcán Chichontepec, en San
Vicente, y corre con fuerza en esa zona rural. Los inviernos copiosos
heredaban un cauce cargado de enormes rocas, grandes árboles
y corrientes.
Para los millares de salvadoreños que residen en ese sector,
el intercambio comercial era poco rentable. Lo era aún más
sostener buenas relaciones con sus vecinos. Cruzar la quebrada era
impensable.
El año pasado, los directivos de la Asociación de
Desarrollo Comunal de San Jerónimo analizaron la posibilidad
de contrarrestar la destrucción en El Diablo y otros lugares
de riesgo, donde a diario transita una gran cantidad de niños.
Sólo en esa comunidad son 72 las viviendas con un promedio
de 360 habitantes.
Hermandad
German Juárez al mando de la Adesco entabló comunicación
con el alcalde de San Rafael Obrajuelo, Amílcar Argueta Alvarado,
y le externó la preocupación de su gente.
A inicios de 2003, la municipalidad logró reunir a los afectados
con un grupo de profesionales del Programa de Fortalecimiento Social
(Fortas), de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo
Económico y Social (Fusades), para estudiar tal situación.
El objetivo: encontrar soluciones con participación de todos
los involucrados.
La mística del trabajo ejecutado por Fortas cayó como
anillo al dedo. San Jerónimo es una comunidad que fundó
su ADESCO en 1977 y cuenta con personas entusiastas comprometidas
con sus vecinos. De esta forma, los técnicos de Fortas lograron
empatía con los directivos e iniciaron un proyecto de infraestructura
social.
En seis meses, Fortas trabajó intensamente de la mano de
los beneficiados para construir un acceso de concreto que cruza
la quebrada y permite la circulación segura de personas y
vehículos.
Si bien en invierno las repuntas cubrirán la vía,
la edificación facilitará que el agua siga su curso
sin dañar la calle. Lo importante es que el riesgo
que corríamos ha sido minimizado, explicó Elio
Valle Alcántara, secretario de la ADESCO.
Los frutos
En época escolar, millares de menores llenan las aulas de
las tres escuelas que funcionan en el área. Sólo entre
los cantones Tejuishte Abajo y Arriba la población cuenta
entre cinco y seis mil personas.
Para el Ing. David Hernández, uno de los dos profesionales
a cargo del área de infraestructura social de Fortas, la
obra fue elegida, gestionada y concretada por la comunidad. Ésa
es la meta del programa. Más que protagonismo buscamos inyectar
confianza en la gente y guiarlos por una vereda adecuada hacia el
desarrollo social sostenible, recalcó.
Son tres los componentes que dan vida al brazo social de Fusades.
El planteado en las líneas anteriores, los proyectos productivos
y la gerencia social. La dinámica nació en 1997 y
a sus seis años ha beneficiado a más de 400 mil salvadoreños
de zonas consideradas muy pobres.
En San Jerónimo, Fortas dejó huellas. Hombres y mujeres
más seguros de sí mismos. Ahora, proyecciones ya existen.
Herramientas, también. La comunidad sabe que la oportunidad
de progreso está en sus manos.
Perfil del proyecto
Los fondos fueron aportados por la Agencia para el Desarrollo Internacional
de los Estados Unidos, Alcaldía y comunidad.
- El proyecto: Mejoramiento de calle y construcción de muros
de retención.
- Ubicación: San Rafael Obrajuelo, La Paz.
- Beneficiados: 785 personas, de forma directa.
- Fueron 74 las obras ejecutadas en esta área.
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