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Vestigios arte

Las cenizas son lentamente removidas por el viento dicembrino, mientras los recuerdos y fotografías registran la obra perdida.

Claudia Núñez
El Diario de Hoy

escenarios@elsalvador.com
Una semana ha pasado desde que un incendio inesperado consumió gran parte de la obra del pintor salvadoreño Roberto Huezo y se llevó consigo más de tres décadas de trabajo artístico.

Las cenizas atestiguan lo sucedido: “Sentí olor a quemado y después vimos fuego en las bodegas, mandé a traer una pipa y llamé inmediatamente a los bomberos... pero el fuego se propagó y no se pudo salvar nada”, explicó el artista, mientras observaba los vestigios de la herencia que planeaba dejarle a sus hijos y al patrimonio cultural salvadoreño.

El viento azotaba en las alturas de los Planes de Renderos, donde está ubicada la residencia de Huezo, las hojas de los libros de su biblioteca personal se habían esparcido por todo el lugar. “Me dijeron que no tocara nada, hasta que los bomberos determinen la causa del incendio”, comentó el artista.

“¿Usted fuma?”, pregunté tratando de descubrir el origen del siniestro. Mirándome a los ojos Huezo movió su rostro en respuesta negativa.

“Entonces, ¿había muchas conexiones eléctricas?”, insistí. “No, sólo un foco que estaba afuera, sólo trabajaba en las bodegas durante el día”.

Me quedé pensando, viendo las paredes de piedra oscurecidas por el humo, los marcos de los vidrales aún con “huishtes” y las vigas de madera que sostenían el techo totalmente destruidas.

Seguí buscando una explicación: “Alguien más tenía acceso a...”, Huezo volvió a verme, negando con la cabeza, interrumpiendo mi interrogatorio. “No tengo idea de lo que pasó”, aseguró.
Registro artístico

Roberto Huezo guardaba en sus bodegas unas 152 pinturas enmarcadas, restauradas, empacadas y etiquetadas, 300 cuadros en período de restauración, 800 dibujos pequeños, 300 medianos y 200 grandes, incluyendo una serie que realizó entre los años 1970 y 2000.

También se quemaron 14 grabados japoneses U-kiyoe, que datan de hace unos 300 años, “dejé de comer como cuatro meses para conseguirlos”, recuerda el artista. “Además, ahí estaban varios muebles que mi papá me había regalado, eso tiene mucho valor sentimental”, agregó.

En el lugar destruído por el fuego, Huezo conservaba su biblioteca personal con una colección de libros sobre Picasso, la colección completa de la Revista Cultura editada por la Dirección de Publicaciones e Impresos, bibliografía sobre surrealismo en diferentes idiomas, literatura sobre teosofía, esoterismo y filosofía oriental.

Paradójicamente, algunas muestras que fueron dañadas por el terremoto, aún estaban en el taller del artista porque las estaban preparando para su restauración, y por eso se salvaron.

El fuego acabó con las obras, pero no con la inspiración y creatividad del maestro Roberto Huezo. Sus pinceles siguen dándole vida a curiosas creaciones con el talento que siempre lo ha caracterizado y el positivismo que emana de su singular personalidad.
Arte entre los escombros
Éstas son algunas de las pinturas y los dibujos que quedaron reducidos a cenizas en el incendio ocurrido el domingo pasado en las bodegas del pintor y escultor Roberto Huezo.
Serie de sandías
La obra de Huezo se caracteriza por estar formada por series de objetos similares. El artista dice que los dibujará una y otra vez hasta que logre las formas perfectas, “Entonces, me tendré que detener”, comenta.
Huellas lunares
El cuadro La conquista de la luna muestra la llegada del astronauta Neil Armstrong cuando pisó la superficie lunar. Éste era uno de los cuadros que Huezo ya tenía empacado y etiquetado para que figurara en su testamento.
Símbolo maya
La cultura de nuestros antepasados también ha llamado la atención de este artista salvadoreño, ya que en varios de sus cuadros plasmó la serie Símbolos Mayas, vistos desde la perspectiva artística histórica.
Textos de valor
La biblioteca de Roberto Huezo estaba categorizada, empastada y ordenada en un mueble similar al que se muestra en la fotografía. En las bodegas, el artista atesoraba sus libros más preciados, entre ellos,una colección sobre Picasso.
Abstracciones
Más allá del realismo e hiperrealismo que caracterizan la obra de Huezo, sus cuadros también incluyen algunas muestras abstractas como la de esta fotografía, una de sus primeras propuestas en este género artístico.
Trazos desnudos
Los orígenes artísticos de Roberto Huezo quedaron marcados por dibujos como éste, de los cuales se perdieron en el incendio unas mil muestras de diferentes tamaños. Algunos ya estaban enmarcados.
 
Los historiantes
Huezo ha experimentado con la técnica del grabado con la cual desarolló una serie de impresiones sobre costumbres y tradiciones de nuestros pueblos, las cuales también se perdieron en el siniestro.
Papeles arrugados
La compañera de la soledad, como es el nombre de esta pintura, también desapareció entre los escombros. Esta obra formaba parte de la serie de Papeles arrugados, propuesta que identifica el estilo particular del artista.
 
 
 

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