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California,
en apuros financieros
El
gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, declaró
ayer el estado de emergencia fiscal en el estado, con el objetivo
de recortar el presupuesto estatal sin contar con las dos cámaras
del Congreso estatal.
Esta decisión permitirá transferir durante el próximo
año casi 2 mil 700 millones de dólares a las administraciones
locales para compensarles por la revocación del aumento de
los impuestos a los automóviles.
Los gobiernos locales de condados y ciudades han dejado de ingresar
unos 300 millones de dólares desde que Schwarzenegger decidió
revocar un aumento de los impuestos sobre automóviles.
El gobernador californiano ofreció una conferencia de prensa
para explicar su decisión, en la que dijo de forma lacónica,
o concisa, que tenía que hacerlo.
Promesa electoral
La autoridad de Schwarzenegger para poner en marcha este plan procede
de un acuerdo al que llegó la Legislatura de California con
el anterior gobernador del estado, Gray Davis, para afrontar momentos
de crisis financiera.
La revocación de los aumentos a la propiedad de vehículos
fue una de las banderas electorales de Schwarzenegger en los comicios
de octubre pasado.
El gobernador dijo que ese aumento de impuestos era ilegal,
pero también señaló que la Legislatura, dominada
por la oposición del Partido Demócrata, no había
actuado para compensar a las administraciones locales por la pérdida
de ingresos.
Yo actuaré sin ellos, dijo ayer Schwarzenegger,
quien ha protagonizado varios enfrentamientos con los demócratas
por la financiación del déficit del estado.
Los casi 2 mil 700 millones proceden de los fondos generales del
estado, pero el gobernador dijo que el déficit adicional
que se crea es culpa de los legisladores por aprobar demasiados
programas de gasto.
El gobernador usó sus poderes para recortar en 150 millones
de dólares las asignados a programas considerados no fundamentales.
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