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Palabras
El
verbo primaverar
El
inspirado artista solía ir a pintar las montañas lejanas.
Le gustaba recrear su grandeza y esplendor en los lienzos de tela.
Porque en el fondo, viendo a la montaña, se veía a
sí mismo.
Eterno como el monte y grande... muy grande, como el sueño
de sus ojos abiertos. Entonces, conociendo a las montañas,
se conocía a sí mismo. Otras veces tuvo que huir del
mundo e irse a ellas, a buscar el sueño de su humana grandeza.
Léase humana, que es una grandeza pasajera; el
sueño de una gloria.
También se iba a los montes a encontrarse a sí mismo
y al milagro de la Creación, de cómo hasta en los
riscos más apartados llegaba la primavera. Entonces aprendió
de las montañas y del viento el arte de primaverar. O sea,
el de inventar primaveras. Cada vez que se enamoraba, que soñaba
la vida.
Cuando en la soledad del monte encontraba la voz del ángel
de la canción perdida. Entonces amanecía primavera.
Y ese tiempo se llama primavera (la primera verdad en
latín), porque la verdad es vida, entusiasmo y frescura,
soles de miel, abejas de oro, flores en el llano, perfumes, deseo,
ilusión, amanecer y unos ojos en los cuales ver la eternidad
del amor y la brevedad del olvido...
Fue así como nació el verbo primaverar, que lo hace
todo poeta del amor, todo artista de la vida, todo buscador de la
ilusión perdida.
Si encuentras una primavera y es una primavera inventada, ya sabrás
quién es el autor.
Día a Día
La llegada al poder de los comunistas echaría abajo el TLC,
y con ello las posibilidades de alcanzar en un plazo relativamente
corto, el desarrollo.
Lo más grave es que los procesos de legalización de
los salvadoreños que viven en ilegalidad en Estados Unidos,
se detendrían y, con probabilidad, se revertirían: El
Salvador puede enfrentar una deportación masiva de salvadoreños,
justo cuando la economía estaría colapsando por las
medidas y los desmanes de los efemelenistas.
Al desempleo que surgiría con las estatizaciones, con el desorden
monetario de la re-colonización, con la incertidumbre
y las reducciones de personal, con la violencia recrudecida, las invasiones
de tierras y las marchas callejeras, se agregaría el de los
deportados. |
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