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Palabras
El verbo primaverar

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy
pintorbalaguer@hotmail.com

El inspirado artista solía ir a pintar las montañas lejanas. Le gustaba recrear su grandeza y esplendor en los lienzos de tela. Porque en el fondo, viendo a la montaña, se veía a sí mismo.

Eterno como el monte y grande... muy grande, como el sueño de sus ojos abiertos. Entonces, conociendo a las montañas, se conocía a sí mismo. Otras veces tuvo que huir del mundo e irse a ellas, a buscar el sueño de su humana grandeza. Léase “humana”, que es una grandeza pasajera; el sueño de una gloria.

También se iba a los montes a encontrarse a sí mismo y al milagro de la Creación, de cómo hasta en los riscos más apartados llegaba la primavera. Entonces aprendió de las montañas y del viento el arte de primaverar. O sea, el de inventar primaveras. Cada vez que se enamoraba, que soñaba la vida.

Cuando en la soledad del monte encontraba la voz del ángel de la canción perdida. Entonces amanecía primavera.

Y ese tiempo se llama primavera (la “primera verdad” en latín), porque la verdad es vida, entusiasmo y frescura, soles de miel, abejas de oro, flores en el llano, perfumes, deseo, ilusión, amanecer y unos ojos en los cuales ver la eternidad del amor y la brevedad del olvido...
Fue así como nació el verbo primaverar, que lo hace todo poeta del amor, todo artista de la vida, todo buscador de la ilusión perdida.

Si encuentras una primavera y es una primavera inventada, ya sabrás quién es el autor.


Día a Día

La llegada al poder de los comunistas echaría abajo el TLC, y con ello las posibilidades de alcanzar en un plazo relativamente corto, el desarrollo.

Lo más grave es que los procesos de legalización de los salvadoreños que viven en ilegalidad en Estados Unidos, se detendrían y, con probabilidad, se revertirían: El Salvador puede enfrentar una deportación masiva de salvadoreños, justo cuando la economía estaría colapsando por las medidas y los desmanes de los efemelenistas.

Al desempleo que surgiría con las estatizaciones, con el desorden monetario de la “re-colonización”, con la incertidumbre y las reducciones de personal, con la violencia recrudecida, las invasiones de tierras y las marchas callejeras, se agregaría el de los deportados.
 

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