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Los
porcicultores esperan obtener un período de gracua
de diez años en el TLC.
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En
ese período deberán emprender un proceso de
modernización del sector.
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Una
cuota grande en EE.UU., que impulse al sector, es el deseo
de los azucareros.
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Hoy
es la última jornada de negociaciones
Agricultura al borde de concluir el TLC
Los
arroceros dejan en libertad a los Ministros. Se prevé que
los porcicultores abrirán el mercado. Los azucareros cerrarán
el TLC.
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| El empresariado agrícola se concentra
en Washington: Guillermo Novoa, del sector arrocero; Mario Salaverría,
de la Asociación Azucarera; Alfonso Escobar, del sector
lácteo, y Guillermo López, del sector avícola.
Foto: EDH/Lissette Lemus |
Hoy debe concluir la negociación del Tratado de Libre Comercio
(TLC) con Estados Unidos.
Los productores de arroz, maíz blanco, azúcar y los
porcicultores esperan definir hoy mismo su futuro en el mercado
centroamericano, ante la competencia estadounidense.
Los ministros de Economía de Centroamérica y Robert
Zoellick, representante comercial de la contraparte, pondrán
fin a las negociaciones y tratarán de firmar con los países
de la región que estén listos para hacerlo.
Sólo Costa Rica se ha quedado atrás con muchos productos
pendientes por definir; sus vecinos ya han acordado arreglos bilaterales
y eso los fuerza a definirse a concluir hoy, o a hacerlo en el resto
de la semana.
Cada sector se ha movilizado con su propio arreglo con la contraparte.
El Salvador lidera en la fila entre los que han agotado lo fácil,
para cerrar este día lo más difícil.
Porcicultura
Por su lado, los porcicultores salvadoreños ya saben que
no hay posibilidad de protegerse más y tendrán que
permitir la entrada de la competencia estadounidense.
Miguel Lacayo, ministro de Economía de El Salvador, ha recalcado
que será difícil que Estados Unidos se conforme con
cuotas medianas, por lo que se prevé apertura.
Rigoberto Monge, negociador del sector privado salvadoreño,
informó que Estados Unidos insiste en que se le abra un cupo
de 2,500 toneladas métricas anuales, más un plazo
de desgravación arancelaria lineal, para quince años.
Mientras, El Salvador quería abrir una cuota de importación
de 840 toneladas máximas y una desgravación arancelaria
de 25 años. El planteamiento ha resultado imposible de sostener.
Entre las fórmulas para negociar está la de abrir
un período de importación, por medio de cuotas y sin
desgravación. Cuando el plazo termine, entraría el
programa de rebaja arancelaria que iniciaría con menor intensidad,
seguida por otra de mediana intensidad, hasta llegar a un tercer
tramo de mayor intensidad de desgravación, explicó.
El período en el que no habría desgravación
de aranceles sería empleado por la industria para implementar
medidas de compensación que el gobierno ha comenzado a trabajar
con los porcicultores mediante un programa de apoyo financiero y
tecnológico para compensar los daños del sector.
Monge resaltó que la dificultad en la negociación
no es sólo comercial, sino política, porque 44 estados
de la unión americana son netamente porcicultores y tienen
una fuerte influencia en el Congreso de los Estados Unidos, donde
amenazan con frenar la ratificación del TLC, si este no les
asegura la apertura del mercado centroamericano.
Charles Grassley, demócrata defensor de tales productores,
presiona por una cuota grande para exportar a Centroamérica
y, a la vez, que haya un programa de desgravación que al
final le elimine los gravámenes en la región.
Federico Fernández, de la Asociación Salvadoreña
de Porcicultores (Asporc), comparó que las 2,500 toneladas
que pide la contraparte equivalen al 25% de la producción
actual de cerdos en el país.
Temas difíciles en la agenda
Firmes en la idea de que su sector no tenga que aplicar una desgravación
arancelaria, siguen los arroceros. Azucareros mantienen altas expectativas.
Arroz
- Los arroceros cambiaron de estrategia. La Federación Centroamericana
de Arroceros (Fecarroz) entregó una carta a los ministros
de Economía de la región, para autorizarlos a negociar
en forma bilateral con Estados Unidos, únicamente, en la
fase de contingentes de importación.
- Guillermo Novoa, presidente de Fecarroz, dijo que la decisión
se tomó para dar flexibilidad a los ministros, ante la insistencia
de la contraparte de que C.A. le abra una cuota de arroz procesado,
cuando el istmo únicamente quiere dejar entrar grano en granza.
- Los contingentes deben elaborarse con base en las importaciones
de arroz blanco que en los últimos tres años han entrado
a la región. A la vez, la negociación de estos debe
estar sujeta a lo que ocurra con los arreglos que logren otros productos
agrícolas, por ejemplo, el azúcar.
- La negociación se tornará regional, nuevamente,
cuando se negocie hoy los crecimientos de las cuotas, las salvaguardias
especiales y los requisitos de desempeño. Los productores
de los cinco países siguen unánimes en oponerse a
la desgravación.
Azucar
- Mario Salaverría, presidente de la Asociación Azucarera
de El Salvador, también sabe que ese renglón es vital
para los productores de granos básicos y de arroz. El azúcar
es el producto de mayor fuerza en esta última fase de la
negociación y la incidencia de la misma puede servir para
lograr mejores posiciones para los arroceros y los granos básicos.
- La consigna de los negociadores y ministros es no soltar ningún
producto sensible, mientras Estados Unidos no otorgue una cuota
grande para vender azúcar en su mercado.
- Hasta ayer, Estados Unidos planteó abrir una cuota general
para todos los tipos de azúcar e incluso para los productos
con alto contenido azucarado, lo cual no es conveniente para Centroamérica.
- Marco Vinicio Ruiz, negociador privado de Costa Rica, dijo que
si el resto de azucareros centroamericanos acepta esta fórmula,
estarían obligando a los que no lo han hecho a ir por el
mismo camino.
- Los productos con alto contenido de azúcar no deben quedar
en una cuota de importación, porque tienen un fuerte valor
agregado, explicó.
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