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Disidente
lanza la agenda de la transición cubana
Amnistía
política general, abolición de la pena de muerte,
desmilitarización de la sociedad, libertad de empresa, de
asociación y de expresión o reconciliación
con el exilio son algunos de los principales puntos.
En un nuevo desafío al régimen del dictador Fidel Castro,
el líder disidente Oswaldo Payá hizo publicó
ayer un detallado plan para la transición democrática
en Cuba, que comenzaría con un diálogo nacional para
definir los cambios necesarios.
Queremos que se haga una revisión de nuestra sociedad,
los cubanos tenemos derecho a decidir cual va a ser nuestro futuro,
dijo a Reuters Payá, quien lleva años presionando a
favor de cambios al sistema unipartidista socialista vigente en la
isla.
Payá, actualmente el líder más activo de la mermada
oposición cubana, es también el promotor del Proyecto
Varela, que recogió miles de firmas exigiendo un referendo
sobre cambios políticos y económicos en la isla.
Sin desanimarse por el desprecio con que el gobierno acogió
ese Proyecto, archivado como inconstitucional por la Asamblea
Nacional, Payá dio a conocer a la periodistas extranjeros un
extenso documento de trabajo para que sea la base de ese diálogo
que pretende lanzar por todo el país.
En ese documento de más de 70 páginas, que parece un
programa político, Payá se ocupa, entre otros aspectos,
de los derechos fundamentales, de la salud, la educación, transporte,
la forma de gobierno, la economía, el orden publico y las fuerzas
armadas en una Cuba postcastro.
En silencio
El régimen cubano por el momento no se ha pronunciado sobre
este documento, pero parece improbable que se decida a participar
en ese proceso de diálogo, según analistas locales y
extranjeros.
Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación,
ha lanzado este nuevo proyecto pocos meses después del mayor
golpe en décadas a la disidencia: el encarcelamiento en marzo
de 75 opositores, entre ellos cerca de 40 activistas del Proyecto
Varela.
Los 75 condenados a penas de hasta 28 años de cárcel
fueron acusados de estar conspirando con Estados Unidos para acabar
con la revolución cubana. Payá también ha sido
acusado por el gobierno de estar financiado por Estados Unidos.
Castro, de 77 años de edad, está en el poder desde el
triunfo de su revolución en 1959 y el año pasado lideró
una masiva campaña que finalizó con una reforma constitucional
para hacer "irrevocable" el modelo socialista unipartidista
vigente en la isla.
De este Diálogo Nacional debe salir un programa del pueblo
de Cuba para la transición, que establezca las bases de la
democracia y logre la elevación de la calidad de vida en el
ejercicio de la libertad y construyendo la justicia, precisa
el documento.
De ser aprobado este programa, cesarían los actuales cargos
gobernantes y el poder quedaría en manos de un gobierno transitorio
formado por una presidencia colegiada de tres personas que deberían
ser cubanos residentes en Cuba, según la agenda ideada por
Payá y detallada en su documento.
La meta final es un gobierno democrático electo por el
pueblo, con un programa de cambio definido por el pueblo, dijo
Payá, tras asegurar que se mantendrían los sistemas
gratuitos de educación y salud, logros de la revolución
castrista. |
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