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Acusan
a oficiales hondureños de destruir evidencias
La
fiscalía encausó a la directora de la policía
y dos funcionarios de la Secretaría de Seguridad por destruir
seis fusiles rusos AK-47, presuntamente usados en los asesinatos
de un ex ministro y de pandilleros juveniles.
La fiscal especial de Derechos Humanos, Aída Romero, dijo
ayer que los tres oficiales son juzgados por los delitos de abuso
de autoridades y violar los deberes de los funcionarios públicos.
Informó que las armas habrían sido utilizadas en el
secuestro y asesinato del ex ministro de Economía, Reginaldo
Panting, y el de varios pandilleros o mareros.
Panting fue asesinado en junio de 2002 pese a que su familia pagó
125,000 dólares de rescate, tras estar 16 días secuestrado.
Fue dos veces ministro de Economía.
Romero afirmó que debido a la destrucción de
las armas, ahora no podemos hacer un peritaje completo para hallar
los culpables de esos crímenes.
Los acusados
La encausada principal es la directora nacional de la policía,
comisionada Coralia Rivera. Y los otros son la supervisora de la
policía, Mirna Suazo, y el asistente de la Secretaría
de Seguridad, Juan Aguilar Godoy.
No estoy involucrada en cosas ilegales... no tengo más
que decir, afirmó Rivera.
El ministro de Seguridad, Óscar Álvarez, sostuvo que
acato la decisión de la fiscalía, a la que he
ofrecidos todas las facilidades para que investigue el caso.
El Gobierno investiga los asesinatos de unos 2,000 mareros registrados
en cinco años en Honduras.
La policía descubre casi todos los días los cuerpos
de jóvenes tirados en las calles y matorrales de las principales
ciudades, ejecutados con tiros en la cabeza.
Otros muchachos han muerto por disparos desde vehículos en
marcha o tras ser interceptados en la calle por hombres armados,
que los obligaron a mostrar tatuajes o marcas en sus cuerpos con
los que se identifican las pandillas juveniles.
En Honduras operan la Mara Salvatrucha y La 18.
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