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Aunque
tarde, vacunaron a perros
Soyapango.
Debido a la falta de organización, la actividad preventiva
contra la rabia la hicieron en la acera de una casa.
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Un reducido número
de animales vacunaro.Foto EDH
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Pocos residentes del Barrio El Progreso sacaron y llevaron sus
perros a vacunar al puesto que la Unidad de Salud había montado
en ese lugar.
La principal escuela del barrio fue seleccionada para realizar la
actividad preventiva contra la rabia. Sin embargo, ni la directora
ni los docentes del centro educativo tenían conocimiento
de la llegada de las autoridades sanitarias.
Fue hasta las 10:00 de la mañana que llegaron los de la Unidad
de Salud y avisaron por medio de megáfonos a los habitantes
acerca de la campaña de vacunación.
Los primeros en escuchar el llamado fueron Wendy y Roberto, ambos
de 10 años de edad, quienes con sus cachorros Chispi y Ramses
se acomodaron en la acera de la escuela para esperar a los enfermeros.
Así, poco a poco, varias personas comenzaron a llegar, acompañados
de canes y gatos de todas las razas y tamaños.
Los delegados de salud, al encontrar la escuela cerrada y el gran
alboroto de los animales, no tuvieron más opción que
instalarse en la acera de una vivienda.
Antes de iniciar los tratamientos, le pidieron a las personas que
se ordenaran e hicieran una cola . De esta manera, únicamente
vacunaron a los animales mayores de un mes.
Los perros y los gatos parecían desesperados, como presintiendo
lo que les iba a pasar. Algunos se pusieron más violentos
que otros, como el gato Panky, que al no poder soltarse de su ama,
la mordió en la mano. Ojalá no tenga rabia ,
dijo.
Mientras tanto , al final de la fila una residente se quejaba del
tiempo que se tardaban para la vacunación. Y es que sólo
eran dos los delegados de salud.
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