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El
derecho a comunicarnos
Lenguaje
de señas, educación y maras
Es
necesario que el Estado realice capacitaciones sobre el lenguaje de
señas de las personas sordas a los señores miembros
de la PNC.
En nuestro país se habla mucho de generar igualdad
de oportunidades para todos y todas. Hoy quiero reflexionar
sobre este punto.
Para que exista una verdadera igualdad de oportunidades, debemos
comenzar por eliminar las barreras mentales, que frenan cualquier
impulso a propiciar el desarrollo de las personas.
Hace unos días, la madre de una niña sorda, quien
está a punto de iniciar su proceso de integración
a un colegio de oyentes, me comentaba sus inquietudes acerca de
esta etapa de sus vidas.
Llamó mi atención su gran frustración ante
las exigencias curriculares a los alumnos sordos que serán
integrados a un colegio de personas oyentes, quienes según
ella no pueden dar cumplimiento a cabalidad a dichos requisitos,
como es el hecho de que, en Séptimo Grado, el menor sordo
debe saber leer en español perfectamente y, por tanto, leer
obras de escritores famosos, manejar la aritmética y lo básico
del idioma inglés.
Realmente todo esto es difícil, aunque cada caso en particular
es diferente al otro. Hay menores que han recibido terapias, lectura
de labios y clases de gramática desde pequeños, adicionalmente
al español que reciben en su centro educativo, y esto genera
fortalezas a la hora de vivir la experiencia de la integración
en colegios de oyentes.
Pero no debemos perder de vista que la comunidad sorda reconoce
como su lenguaje primario: El Lenguaje de Señas, por eso
necesitan un intérprete en todas sus clases y una madre que
les enseñe y traduzca en casa a tiempo completo.
Creo firmemente que la inquietud de esta madre es valedera, pues
los menores sordos necesitan reforzar su aprendizaje de español
en forma tal que puedan dominarlo al menos en un 60% y que sus derechos
como menores sordos sean reconocidos al recibir, dentro de la integración
en colegios de oyentes, una metodología adecuada que facilite
su aprendizaje.
No podemos exigir a una persona sorda, que no sabe ni siquiera un
30% de español, que maneje lo básico del inglés,
como tampoco podemos llegar al álgebra si no saben multiplicar
ni dividir. Es necesario aplicar métodos de aprendizaje especiales
y capacitar a los padres de familia para que puedan enseñar
en casa a sus hijos y reforzar las clases de los maestros.
Por otra parte, pienso que todos hacemos camino al andar,
y que vamos aprendiendo a conocer y resolver las dificultades. Creo
que para las personas sordas debe ser difícil leer y comprender:
El Quijote, La Iliada, Hamlet,
por citar ejemplos, en todos estos casos, por lo general, son las
madres quienes por las noches se desvelan junto a sus hijos, interpretándoles
en señas los capítulos de las obras y tratando de
transmitirles los conceptos e ideas de las obras del español
al lenguaje de señas. Lo cual requiere de tiempo, cultura
general, agudeza mental y mucha dedicación.
Otra inquietud de mi amiga es el hecho generado hace algunos días,
cuando miembros de la PNC confundieron a alumnos de la Escuela Griselda
Zeledón con miembros de las maras por el simple hecho de
comunicarse en Lenguaje de Señas.
Es necesario aclarar, como comunidad sorda, que nuestros lenguajes
son: Lenguaje de Señas Salvadoreño y el Lenguaje de
Señas Americano (ASL), los cuales poseen estructuras gramaticales
como cualquier otro idioma, y que el tipo de señas utilizadas
por las maras son códigos de comunicación al interior
de esos grupos, que nada tienen que ver con el lenguaje de señas
de las personas sordas. Es necesario que el Estado realice capacitaciones
sobre el lenguaje de señas de las personas sordas a los señores
miembros de la PNC, para que no se repitan casos como éste
y puedan auxiliar correctamente en situaciones de riesgo o peligro
a las personas sordas.
Para finalizar es digno de aplaudir el hecho de que los alumnos
de la Escuela Griselda Zeledón reclamen respeto a la comunidad
sorda y se hayan atrevido a ir a los medios de comunicación
a expresar lo sucedido (El Diario de Hoy, 22 de octubre de 2003),
como también hay que felicitar a quienes han hecho posible
la apertura de un espacio más a la cultura de las personas
sordas, tal es el caso del Ciber Café manejado por la Asociación
de Padres de Sordos en la colonia San Luis.
*Lic. en Derecho.
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