| |

La nota del día
El primer mundo en El Salvador
El
hecho de que haya municipios como los del primer mundo, significa
que esa posibilidad está disponible para el resto
El Salvador va mejorando, ha superado mucho de lo
destruido por la guerra y cuenta con municipios que están
al nivel del primer mundo, por encima del promedio que prevalece
en Portugal y Grecia. Queda mucho por hacer, pero es una maravilla
que con tantos factores en contra, en los últimos diez años
no hayamos sufrido un retroceso en nuestro crecimiento.
Hay dos realidades que no se deben ignorar al evaluar la situación
del país. La primera, que no somos una nación homogénea,
sino un archipiélago de zonas y regiones con diferente potencial,
capacidades y logros; la segunda, que en todos los países
del mundo el desarrollo es disparejo, y mientras hay ciudades y
provincias de mucho avance, otras quedan a la zaga. Alemania está
muy por encima de Portugal en la Comunidad Europea, pero también
dentro de Portugal hay áreas que son ya del primer mundo,
aunque otras siguen rezagadas. Cuando a principios del Siglo XX
en Estados Unidos, Nueva York era próspero y marchaba a la
cabeza del mundo, en Luisiana los niños iban descalzos.
En todas partes hay pobres, hay viciosos, hay niños
abandonados, hay enfermos que mueren sin conseguir asistencia. Pero
mientras en África y Asia esto es el común destino
de la mayoría de la población, en América los
países avanzan, y lo hacen a pesar de los demagogos y enloquecidos
que de cuando en cuando se hacen del poder.
Que haya municipios que estén a la cola del resto y donde
nada se mueve, es de lamentarse, pero lo grave sería
que en un país como el nuestro no haya una sola ciudad o
municipio que no sea ya del primer mundo. Eso es lo que ocurrió
en los años de la gran demencia: el país entero estaba
en la tristeza. Por el contrario, hoy en día tanto Antiguo
Cuscatlán como San Salvador son del primer mundo.
¡Ciudades del primer mundo! No sólo en los centros
comerciales, sino en oficinas, talleres, fábricas, maquilas,
medios de difusión, academias y muchos lugares de trabajo,
la vida va a un ritmo muy distinto a lo que fue antes y similar
a lo que se hace en los países desarrollados.
Sólo hay igualdad en los gallineros
Naturalmente que hay sectores y personas que van a la zaga, y es
así por la natural diferenciación entre los seres
humanos y las condiciones que de allí se derivan. La igualdad
sólo se da en gallineros, pero nadie la quiere. El hecho
de que haya municipios como los del primer mundo, significa que
esa posibilidad está disponible para el resto. Todo es permitir
que la gente trabaje en libertad, aproveche su inteligencia y se
beneficie con los frutos de su labor. Hay que ver el enorme interés
que hay entre los jóvenes de nuestro país por aprender
computación; quieren capacitarse pues consideran, correctamente,
que saber de computadoras es una clave para su futuro. Y de esos
jóvenes hay tanto en Antiguo Cuscatlán como en Cara
Sucia o San Alejo.
Con las nuevas carreteras, a menos que volvamos a las mulas y las
carretas como proponen los comunistas, se potenciará el movimiento
humano y el progreso llegará cada vez con mayor rapidez al
interior del país. Quiera Dios que nada se interponga en
el camino.
|
|