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EE.UU.
creció al 8.2% anual en el tercer trimestre
La
economía estadounidense repuntó aún más
de lo previamente anunciado, cuando el gobierno corrigió
el ya sustancial crecimiento de 7.2%.
La inyección de dinero del Gobierno, las bajas tasas de
interés y la devolución de impuestos se combinaron
en el tercer trimestre para darle al Producto Interno Bruto (PIB)
de Estados Unidos el crecimiento más alto en dos décadas.
El Departamento de Comercio corrigió ayer su cálculo
inicial del PIB e indicó que éste se incrementó
a un ritmo anual del 8.2 por ciento, un punto porcentual mayor que
el cálculo preliminar.
El mes próximo el Gobierno anunciará su cálculo
definitivo.
El anuncio superó las expectativas de los analistas, que
esperaban que el PIB pasara de un aumento del 7.2 por ciento anunciado
inicialmente a alrededor de un 7.6 por ciento.
Según el Gobierno, el gasto de los consumidores, que equivale
a casi el 70 por ciento del PIB de Estados Unidos, subió
un 6,4 por ciento en el tercer trimestre.
La economía estadounidense, medida por el PIB, que calcula
todo lo que se gasta en bienes y servicios, había crecido
a un ritmo del 3.3 por ciento en el segundo trimestre.
Entre septiembre de 2002 y septiembre de 2003 el crecimiento fue
del 3.5 por ciento, el incremento interanual más alto en
tres años.
En términos nominales, el PIB creció un 10 por ciento
y llegó a un nivel anual de 11.1 billones de dólares.
Base comercial
Las ventas finales reales, un indicador que excluye los efectos
de los inventarios, subieron un 8 por ciento en el tercer trimestre,
el mayor incremento en un cuarto de siglo y atribuido al impacto
de las enormes inyecciones de dinero del Gobierno por recortes de
impuestos y aumentos de gastos militares.
A esto se ha sumado la política monetaria extraordinariamente
generosa de la Reserva Federal, que estimula el consumo con los
intereses más bajos desde 1958.
El gasto de los consumidores, que tuvo su mayor incremento en seis
años, se benefició con las reducciones de impuestos,
la devolución de tributos para las familias con hijos, la
baja inflación, y lo obtenido por la refinanciación
de hipotecas, que tienen los intereses más bajos en cuatro
décadas.
Éste gasto y las inversiones representaron 5.6 puntos del
incremento del 8.2 por ciento del PIB.
Las previsiones de los analistas coinciden en que la expansión
del PIB tendrá un ritmo más bajo en el cuarto trimestre
porque los consumidores tendrán menos dinero procedente de
las reducciones de impuestos y la refinanciación de sus hipotecas.
Sin embargo, los inventarios de las empresas se mantuvieron altos.
Una economía con debilidades
Aunque el aumento del 8.2 del PIB luce robusto significa sólo
el dinero que se gasta en bienes y servicios.
- Un aumento en la producción de la economía no está
reflejado en este indicador.
- Las fábricas en Estados Unidos siguen funcionando con menos
del 74% de su capacidad productiva.
- El desempleo en dicho país se mantiene en el 6%.
- La cifra podría ser más desalentadora. Cientos de
miles han dejado de buscar un trabajo.
- Por lo menos las empresas disminuyeron los despidos en los últimos
dos meses.
- Uno de cada cuatro estadounidenses labora como trabajador
independiente.
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