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Bancos
refuerzan la lucha contra el lavado de dinero
Varios
países de América Latina deberán modificar
sus legislaciones financieras para adecuarlas a la Ley Patriota
vigente en Estados Unidos. La jurisdicción de las autoridades
norteamericanas sobre los bancos del continente es ahora más
amplia.
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Los bancos de América Latina están más sujetos
a la vigilancia de las autoridades estadounidenses en materia de
lucha contra el lavado de dinero, luego de la aprobación
de la llamada Ley Patriota de octubre de 2001.
La Ley brinda al Secretario del Tesoro unas facultades discrecionales
amplísimas, aseguró ayer el asesor de la Federación
Latinoamericana de Bancos (Felaban) Carlos Mario Serna.
El especialista explicó que las autoridades norteamericanas
pueden, por ejemplo, congelar todas las cuentas de un banco latino
depositadas en Estados Unidos por el simple hecho de que uno solo
de sus clientes aparezca involucrado en blanqueo de dinero.
Esto incluye las transferencias de fondos provenientes del narcotráfico,
el terrorismo, el tráfico de armas y la corrupción.
Muchas de las disposiciones de nuestros países son
contrarias a la Ley Patriota, como el secreto bancario, añadió
Serna.
Por este motivo, algunos países han hecho cambios a sus legislaciones
bancarias y otros deberán hacerlo en el futuro.
Es increíble dijo el experto- que países como
Chile y Venezuela, reducen el lavado de dinero a los fondos provenientes
del narcotráfico, pero no incluyen delitos como la evasión
fiscal, el terrorismo o la corrupción.
Serna explicó que otro de los temas más difíciles
de manejar es el del secreto bancario. Añadió que
la nueva ley faculta a los bancos estadounidenses a investigar a
clientes de bancos latinoamericanos que tienen cuentas con ellos.
Es una aplicación más estricta del principio de conozca
a su cliente.
La Ley Patriota es tan dura que faculta a las autoridades norteamericanas
a cerrar las cuentas en Estados Unidos de bancos que se nieguen
a dar información requerida por ellos o por sus contrapartes
en este país.
Miles de millones
Los considerandos de la Ley Patriota cifran en $800 mil millones
de dólares el monto de dinero que la criminalidad internacional
mueve cada año en todo el mundo.
No me pregunten cómo calcularon esa cifra, dijo
Serna a los periodistas, a la vez que añadió que hay
investigaciones que han demostrado que buena parte de esos recursos
sucios pasan por el sistema financiero estadounidense.
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Queremos tener el máximo
de controles para tener una plaza financiera limpia, que esté
protegida contra el lavado
Claudio de Rosa Director Ejecutivo de Abansa
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Lo que vino a conocerse como la Ley Patriota tiene su base en un
proyecto que se venía intentando aprobar desde 1996, pero
que diferentes grupos de influencia habían frenado en el
Congreso norteamericano.
Tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, el
clima político se tornó favorable a la aprobación
de la nueva normativa.
La Ley insta a los bancos estadounidenses a tener cuidado especial
con los bancos corresponsales.
Les sugiere estar atentos con los sistemas financieros de países
que ofrecen estricto secreto bancario o regulaciones especiales
para entidades y personas no residentes.
También les recomienda estar pendientes de evaluaciones como
las del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI),
creado en 1988, durante la Convención de Viena.
El organismo incluyó hace un par de años a Guatemala
entre la lista de países que no colaboran en la lucha contra
el lavado de dinero.
El
ejemplo salvadoreño
La legislación salvadoreña es muy estricta en materia
de lucha contra el lavado de dinero, por lo que la banca del país
no tiene problemas en cumplir con las exigencias de la Ley Patriota.
Así lo aseguró ayer el director ejecutivo de la Asociación
Bancaria Salvadoreña (Abansa), Claudio de Rosa.
Queremos tener el máximo de controles que nos permitan
tener una plaza financiera limpia, que esté protegida contra
el lavado, dijo el ejecutivo.
De Rosa añadió que la ley salvadoreña contra
el lavado de activos ya exige a los bancos el llenado de un formulario
especial obligatorio para depósitos de $10,000 o más.
Vigilancia policial
El director de Abansa agregó que El Salvador está
tan interesado en mantener una colaboración estrecha con
las autoridades que gestionó la sede subregional para Centroamérica
de la Interpol.
Esa petición fue aprobada, pero la oficina aún no
funciona, por cuestiones internas de la entidad policial.
Abansa también está haciendo gestiones con autoridades
de la Reserva Federal de Estados Unidos para brindar capacitaciones
que permitan elevar la calidad de la supervisión financiera
en el país, dijo De Rosa.
Bajo la lupa
Los bancos estadounidenses están obligados por ley a prestar
atención especial a países que presenten alguna de
las siguientes características.
- Relación sospechosa (no proporcional) entre el volumen
de operaciones financieras y el tamaño de la economía.
- Países considerados por entidades internacionales como
paraísos fiscales o bancarios.
- Lugares donde haya altos niveles de corrupción fiscal o
institucional.
- Si hay pruebas de que existen organismos delictivos, terroristas
internacionales, o ambos, que hayan realizado operaciones en esa
jurisdicción.
- Los que aparecen mal evaluados por entidades como el Grupo de
Acción Financiera Internacional (GAFI) o el Departamento
de Estado.
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