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Comunidades
utilizan río de aguas servidas
La
Libertad.
El Guarumal es un afluente muerto. En su caudal no hay fauna, la
mataron las altas cantidades de contaminantes.
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Noemí Servellón
y su hija lavan ropa y se bañan con frecuencia en las
aguas sucias. Foto EDH
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Las pestilentes aguas del Guarumal son su única opción.
Habitan comunidades muy pobres donde los servicios básicos
son lujos.
Noemí Servellón es una de las mujeres obligadas a
visitar el río para lavar ropa y bañarse. Baja desde
las cumbres de Colón, de la comunidad Altos de Casa Blanca,
para satisfacer sus necesidades. Después sentimos en
el cuerpo una gran picazón, pero se nos quita con alcohol,
expresó.
No es para menos. El río Guarumal dejó de ser una
fuente de agua hace muchos años. Hoy es una especie de canaleta
alimentada por los residuos que caen de cinco plantas de tratamiento
desechos industriales.
Son aguas turbias y hediondas las que recorren el cauce que nace
al norte de la ciudad Nueva San Salvador y desemboca en el río
Cuyagualo. Son 17 kilómetros de afluente que circulan de
noreste a suroeste.
Concepción Taura reside en la comunidad San José del
Río, un asentamiento localizado en las riberas del Guarumal.
Ella y sus vecinos sobreviven de esa canaleta de aguas sucias. Cuando
no hay agua, todos venimos al río a lavar la ropa, pero para
consumir o cocinar, el agua se compra.
El Guarumal no es ni la sombra de lo que fue. En la historia de
Colón, quedó plasmado el río como un manantial
que atravesaba las fincas San Luis y Ascención. Nacía
en la antigua hacienda El Guarumal, en 1576.
La fauna a lo largo del afluente era diversa. Las garzas solían
alimentarse de los pequeños peces y chimbolos. El ganado
pastaba en las riberas, así como los venados, los tuncos
de monte, las mofetas y los armadillos.
¿Sin remedio?
Todavía el siglo pasado, hace unos 40 años, la profesora
Cristina Astrid Guzmán de López describió el
río como un afluente caudaloso para el invierno, bebedero
de ganado y lugar de sano esparcimiento. Los días de descanso
eran visitado por los lugareños para darse un chapuzón.
El Ing. Óscar Alejandro Salazar, gerente de proyectos del
Fondo Ambiental de El Salvador (Fonaes), definió al Guarumal
como una canaleta de aguas contaminadas. Explicó que la biodiversidad
que hace años existió fue destruida por las altas
cantidades de cloro, heces fecales y otros desechos industriales
que son lanzados a sus aguas.
En 1986, la Fundación Gallardo y Fonaes realizaron un proyecto
nominado Limpieza y Descontaminación del Guarumal. La idea
era limpiar sus aguas y riberas.
La dinámica fue implementada durante siete meses aproximadamente.
Incluyó la creación de una escuela ecológica,
de composteras para su autosostenibilidad, la reforestación
y la toma de monitoreo de la calidad de las aguas.
Sin embargo, los resultados obtenidos revelaron que el río
está muerto. Sus aguas no sirven para lavar ropa, mucho
menos para bañarse... pueden provocar infecciones u otras
enfermedades, aclaró.
No obstante, él cree que si la comunidad ayuda, el río
puede revivir.
Busca padrinos
Guillermo González Huezo, alcalde de Colón, afirma que
no se darán por vencidos.
u Tras la conclusión del proyecto, la comuna buscó el
apadrinamiento de organizaciones no gubernamentales para continuar
con la limpieza del ecosistema.
u Tiene más de cinco años de gestionar la ayuda, pero
debido a los altos costos, la obra aún está en espera.
u Ellos han ejecutado un plan de concienciación para que la
gente no arroje basura al río. |
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