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Palabras
Viendo
los soles gemelos del amor
Más
allá de la nebulosa de M-16, se encuentran aquellos soles
gemelos, que en astronomía se conocen como soles dobles.
Es una suerte de estrellas dobles, que gravitan una alrededor de
la otra, interminablemente, a través de toda la eternidad.
Así es nuestro amor, amado mío. Somos dos corazones
unidos en la soledad de la vida, del universo mismo. Dos estrellas
cautivas, la una de la otra... Dos seres lejanos parecidos a la
estrella matinal. Sin poder vivir el uno sin el otro, como la tierra
y el sol, como el agua y el viento. Como la flor y la abeja, como
la arena y la espuma, como el velero y el mar, como el risco y la
gaviota.
Pero aun las estrellas habrían de apagarse un día,
no así la vida misma.
Entonces ignorábamos que la felicidad de amar conlleva el
dolor de la separación. Que en el juego destruido del amor
están los perfumes de las rosas de ayer, el vago resplandor
de los soles pasados, que un día vimos brillar en el observatorio.
Cuando vimos nuestros corazones como dos soles en el espacio.
Un día, sin embargo, los amantes habrán de separarse,
ya sea porque el amor muere, por una separación, una traición,
el desengaño, la fatalidad... Al fin el juego inventado del
amor habría de deshacer alguna desdichada aurora.
Entonces nos abrazamos dulce, con desesperación, sin poder
aceptar la humana sentencia que cuando el amor llega también
lleva el adiós escrito en la palma de la mano.
Mientras tanto, los soles gemelos del amor seguirían brillando,
aunque ya no volvieran los fugaces espectadores del observatorio
astronómico.
Día a Día
Pobreza la hay en todo el mundo y ha sido la condición natural del hombre
a lo largo de la historia. Los salvadoreños somos pobres
en gran medida a causa de la guerra y los efectos de las demenciales
reformas estructurales de la década perdida.
Pero la diferencia con Venezuela es que en la mayoría de
naciones se hacen esfuerzos para alcanzar el desarrollo y superar
las graves lacras que son la desgracia de tantos sectores poblacionales.
A nadie se le ocurre usar la pobreza para someter a la gente.
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