| |

La nota del día
Las opuestas verdades del candidato comunista
hay
una circunstancia que inquieta y perturba aún más
a los ciudadanos con mentalidad y práctica democrática.
Es el hecho de que existan todavía en el país personas
o grupos que se niegan a aceptar la alternabilidad en el ejercicio
del Gobierno como elemento consustancial de cualquier democracia
que merezca ese nombre
Shafick Handal en ENADE
Lo que importa en las democracias no es necesariamente
que haya alternabilidad, sino que exista una real posibilidad
de que los ciudadanos escojan libremente a quienes han de gobernarles.
Si bien la norma en las grandes democracias es la alternabilidad
en el poder, puede ocurrir, como aquí y en Italia durante
cuarenta años, que la otra opción represente
un suicidio político que la mayoría sensata rechaza
por consideraciones de simple supervivencia.
Handal es categórico: la alternabilidad en el ejercicio
del Gobierno
(es el) elemento consustancial de cualquier democracia
que merezca ese nombre. De acuerdo con su definición,
Cuba es todo menos una democracia. Comenzando porque en Cuba no
hay elecciones ni puede haberlas, ya que se carece de las libertades
esenciales que dan sentido a una elección, como la existencia
de partidos opositores. ¿Cómo puede haber alternabilidad
en el gobierno cuando hay un único partido político,
el comunista? ¿Es que puede haber alternabilidad, al sustituir
el partido comunista al partido comunista? E inclusive dentro del
propio partido comunista es impensable que alguien le dispute la
supremacía a Fidel Castro, sin terminar rápido con
un balazo en la nuca o pudriéndose en la cárcel.
Tampoco hay alternabilidad ni en el FMLN ni en el partido comunista.
Handal está sólidamente enquistado como cabecilla
supremo; los que intentan que haya alternabilidad son
purgados. Suerte tienen de que sólo sean purgados, si se
recuerda la práctica guerrillera que se cargó tanto
a Roque Dalton como a Mélida. A Handal ningún efemelenista
le va a criticar que siga metiéndose en iglesias, desconociendo
la enseñanza de Marx, de que la religión es
el opio del pueblo.
Democracia sólo para ellos
Democracia no es lo que cada uno quiere que sea, sino que tiene
una precisa definición, que sólo tiene sentido dentro
del marco de un Orden de Derecho. No puede existir democracia bajo
regímenes de partido único, teocracias como las musulmanas,
sociedades primitivas o en zonas selváticas controladas por
narcoguerrilleros, como en Colombia con sus perpetuos delincuentes
a la cabeza. Para que exista una democracia se deben llenar cuatro
condiciones esenciales, a saber:
voto secreto
voto individual
voto libre
voto informado.
Es obvio que al no reconocerse y tener vigencia las libertades individuales
y no existir partidos opositores, libertad de expresión,
libre tránsito de los ciudadanos, propiedad privada y derecho
de asociación, no hay ni puede haber democracia. Otra condición
es que haya una separación entre iglesia y Estado.
La democracia tampoco prospera a la sombra de violencia pública,
bandas armadas, chusmocracia, lucha callejera
y amenazas contra sectores no afines a un partido político.
Un partido que de forma sistemática apalea periodistas y
opositores a sus prédicas, lo único que busca en una
democracia es hacerse del poder para luego liquidar esa democracia.
La mayor parte del programa de gobierno efemelenista
va dirigido a establecer una dictadura de corte castrista en El
Salvador.
|
|