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Ciberstores
desarrollan Linux
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| Ramón Hsu ha desarrollado
programas de música, juegos y su cibercafé pronto
dará el servicio de teleconferencias. Foto:
EDH/Cristóbal Arévalo |
Cuando Ramón Hsu, un empresario taiwanés radicado
en El Salvador, quiso optimizar el rendimiento de su cibercafé,
pensó en Linux.
Los costos por utilizar este sistema operativo gratuito se abarataron,
pero Hsu decidió ir más allá y desarrollar
el software (programa de computación)
Primero, le enseña a la gente que no es necesario violar
ninguna patente y, segundo, permite el desarrollo de la juventud
porque es open source, (el usuario) puede modificar
los programas, lo que no se puede hacer con Microsoft, dijo.
Desde el 2000 fundó sus dos Ciberstores, con el fin de promover
el uso de las computadoras entre el público soyapaneco y
capitalino, en el centro comercial Galería Central.
La idea nació de una controversia. Usted no usa la
computadora porque a su edad ya es obsoleto para eso, le retó
una amiga suya.
Un año después ingresó a un programa crediticio
del Banco Agrícola dirigido a impulsar la informática.
Su sello
La mayoría de cibercafés ganan dinero con pornografía.
Esto (señala hacia la computadora) es una máquina
de comunicación, afirmó el empresario
de 52 años.
Los Ciberstores no se limitan a prohibir la visita a estas páginas.
También asesoran a su clientela para usar un sistema desconocido
por muchos salvadoreños.
Sistema gratuito
77
por ciento
de las 43 máquinas que alquila Ramón Hsu operan
con el sistema del pingüino
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Hace tres años, sus primeros 12 ordenadores operaban con
Windows.
El problema básico era legal porque Microsoft sólo
es licencia, además fallaba y es muy inseguro, por mucho
virus, argumentó.
Como muestra, mucho cliente viene e instala programas sin
licencia y eso para el negocio es un peligro, son $20 mil de multa.
Luego de tres meses comenzó a investigar Linux, pero no fue
hasta este año que logró sacarle provecho, ahorrando
hasta $100 mil.
Mejor resolución, velocidad y compatibilidad con otros programas
son su recompensa.
Para Hsu existe una publicidad negativa sobre Linux. Asintió
que no es fácil instalarlo, pero sí lo es usarlo.
Subrayó que la popularización de los programas con
licencia pública y la orientación informática
beneficiarían el aprendizaje de los niños y jóvenes,
hasta ser exportadores de programas.
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