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Erick
ya respira en su propio hogar
Soyapango.
La ayuda de varias personas altruistas logró el regreso del
bebé a su hogar. La familia espera celebrar el primer año
de vida del niño, cuando se adapte al ambiente
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Estreno G Con apenas minutos
de llegar a su casa, el bebé comenzó con la
terapia respiratoria. Foto EDH
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Unas vejigas en la entrada de la vivienda de la familia García
evidenciaban que algún suceso extraordinario ocurriría
en cualquier momento.
Poco a poco, familiares y amigos llegaban al humilde hogar de Erick
Vidal Díaz, de 11 meses de edad, quien regresó por
fin al lado de los suyos, luego de seis meses de estar ingresado
en el Hospital de Niños Benjamín Bloom.
Las miradas y escrutinios de los visitantes empezaron a incomodar
al bebé, pero luego de unos minutos, su sonrisa habitual
llenaba de luz los rincones de la vivienda de una sola habitación.
Ahí, al lado de la puerta, comenzó su primera terapia
respiratoria, rodeado de sus primos y hermano, quienes veían
por primera vez al pariente enfermo.
Necesidades
Ya no me aguantaba por estar aquí, manifestó
con alegría María Antonia García, madre del
niño.
Y es que luego de meses de dormir en sillas de plástico al
lado de la cuna del pequeño, María Antonia podrá
descansar en su propia cama, además de poder cuidar ella
misma a su otro hijo, Kevin Salvador Díaz, de 4 años,
quien era de los más emocionados por la llegada de su hermano.
Erick vino en ambulancia, comentaba el niño
con alegría, como si le acababan de regalar un juguete nuevo.
Y es que gracias a la ayuda de varios lectores de El Diario de Hoy,
el pequeño Erick consiguió el tanque de oxígeno
que necesita para respirar.
Apenas tres días después de la publicación
de la historia de Erick, una mujer, que no quiso revelar su identidad,
se puso en contacto con María Antonia, para conocer de primera
mano cuáles son las necesidades del infante.
El miércoles por la tarde Erick tuvo un encuentro con su
benefactora, quien explicó que ella representaba a un grupo
de trabajadores de una empresa que decidieron recaudar los fondos
para comprar el tanque de oxígeno para el bebé.
Casi simultáneamente, apareció la ayuda de Elia de
Paz, quien colaboró con la compra de la bigotera, el manómetro
y la mascarilla para la terapia respiratoria.
Estamos tan agradecidos con estas personas porque de verdad
que no sabía cómo iba a hacer para llevármelo
a la casa (a Erick) sin el equipo, manifestó la beneficiada.
Ahora, los ojos del bebé deben acostumbrarse a su nuevo ambiente,
a estar rodeado de varios brazos que quieren cargarlo y de un cuarto
que parece estar en penumbras todo el tiempo.
Pero a pesar de la alegría y el regocijo, la carencia de
la familia es apremiante. Una de las necesidades más grandes
que deben afrontar en los próximos días es el de recargar
el tanque con oxígeno cada dos días.
El apego del niño con su madre hizo que María Antonia
dejara de trabajar en una maquila de la zona, por lo que sus recursos
económicos son limitados.
Espero que así como hay buenas personas que nos ayudaron
con el tanque, así vamos a salir adelante con la llenada
(de oxígeno), dijo con una sonrisa.
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