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Derriban
a Bush en Londres
Personas
de todas las edades y procedencias, armadas con pancartas, silbatos
y máscaras, participaron en una multitudinaria manifestación
en el centro de Londres.
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| Los gritos y los aplausos acompañaron
el derribo de la efigie del Presidente Bush, en la plaza londinense
de Trafalgar. Foto: AP |
Entre consignas, sirenas y redobles de tambores, decenas de millares
de activistas realizaron ayer una marcha por las calles de Londres
para recalcar su oposición a la política del Presidente
estadounidense George W. Bush y del primer ministro Tony Blair hacia
Iraq.
Los gritos y los aplausos acompañaron el derribo de la efigie
del Presidente Bush, en la plaza londinense de Trafalgar.
Tras una cuenta atrás, a la de diez, los organizadores echaron
abajo una impresionante estatua de seis metros, hecha en papel maché
pintado de cobre y negro y que abrazaba un amenazador misil.
No hubo cáculos inmediatos de la policía acerca del
número de manifestantes, pero uno de los organizadores, Chris
Nineham, vaticinó que por lo menos 100,000 personas participaron
en la marcha que paralizaría esta ciudad.
La policía dijo que las fuertes medidas de seguridad adoptadas
el miércoles para hacer frente a las protestas contra la
visita del presidente Bush continuarían en pie hasta hoy.
La marcha comenzó horas después de un mortífero
atentado dinamitero contra objetivos británicos en Estambul.
Decenas de arrestos
La policía dijo que medio centenar de personas han sido arrestadas
desde el comienzo de la visita por acusaciones de diversos tipos,
desde hurtos y embriaguez hasta la posesión de drogas.
Trotter dijo esperar que la marcha se desarrollase pacíficamente,
pero que una pequeña minoría de activistas podría
intentar actos de violencia.
Tres partidarios de Bush se vieron involucrados en una reyerta con
algunos de los manifestantes y fueron sacados del lugar por la policía.
Creo que es una desgracia que esa gente está tomando
básicamente el partido de Sadam Hussein y Al Qaeda,
dijo uno de los tres, el londinense Robert Temple.
¿Dónde estaban ellos cuando (el ex dictador
rumano Nicolae) Causescu vino a Londres y por qué no protestan
contra la gente que puso hoy bombas en Turquía?, añadió.
Pero otros dijeron que la política de Washington creaba precisamente
tales reacciones.
Los atentados de Turquía no habrían ocurrido
sin Iraq, dijo Ziggy Dlabal, una socióloga alemana
que vive en Londres.
Los Estados Unidos están creando sus propios terroristas,
añadió.
Mitchell Shell, de sólo doce años, asistió
acompañado de varios amigos del colegio, porque lo
que hace Bush está mal.
Para una iraquí que no podía revelar su nombre, la
protesta debe servir para que los poderosos dejen de proteger sus
intereses y piensen más en sus ciudadanos.
Quiero un mundo mejor para mis hijos, señaló
esta madre de tres niños que escapó al régimen
de Sadam Hussein.
Bush continúa programa
Mientras los manifestantes mostraban su oposición a las políticas
de sus gobernantes, Bush y el Primer Ministro británico,
Tony Blair, seguían con sus compromisos oficiales.
Por la tarde, el Presidente de Estados Unidos saludó a los
familiares de los soldados británicos muertos en Iraq y Afganistán,
y por la noche dio una cena en honor de la Reina Isabel II en la
embajada de su país.
Hoy es el último día de la visita de Estado de Bush
y su esposa, Laura. Antes de regresar a Washington, la pareja viajará
a Sedgefield, la circunscripción electoral de Blair en el
noreste de Inglaterra.
Pese a los numerosos actos de protesta celebrados en esta ciudad
durante los tres días de su visita, Laura Bush aseguró
hoy que vio más banderas americanas que manifestaciones.
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