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Al
Qaeda desafía a Bush
La
red Al Qaeda ha realizado ataques mortales, como los del 11 de septiembre
de 2001 en Estados Unidos y después en Bali, pero nunca antes
había lanzado operaciones con tan poco tiempo de diferencia.
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| El presidente de los Estados Unidos, durante una conferencia
de prensa, le acompaña el primer ministro británico.
Tony Blair. Foto: AP |
Funcionarios de alto rango de los servicios de inteligencia señalaron
a la red de Osama bin Laden como el sospechoso más probable
de haber colocado las bombas que mataron ayer a 27 personas en Estambul.
Asimismo, señalaron a Al Qaeda como el responsable de las
bombas que estallaron el sábado en dos sinagogas en Estambul
y, a principios de este mes, en un complejo residencial en la capital
saudita, Riyad.
Con tres ataques en menos de dos semanas, la organización
a la que el presidente George W. Bush prometió fulminar,
perseguir y llevar ante la justicia, parece estar en el momento
culminante del brote más sostenido de violencia desde el
11 de septiembre de 2001.
En esa ocasión, aviones secuestrados por supuestos militantes
de Al Qaeda se estrellaron contra el World Trade Center, en Nueva
York, y el Pentágono, a las afueras de Washington. Otro avión
secuestrado cayó en un terreno despoblado en el estado de
Pennsylvania.
Al Qaeda también reafirmó su capacidad para lanzar
ataques en el momento preciso. Por ejemplo, en un momento en que
Bush se halla de visita oficial en Londres, acompañado por
su aliado principal, el primer ministro británico Tony Blair,
y juntos han proclamado su determinación a ganar la guerra
contra el terror.
Pensé que era un terremoto
Cuerpos destrozados y escombros quedaron esparcidos ayer una vez
más en las calles de Estambul, la capital comercial de Turquía,
conmocionada por el segundo par de atentados con bomba en menos
de una semana.
Supimos que era una bomba cuando un brazo pasó volando
a través de la ventana, dijo un médico en una
clínica cercana.
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| Varias personas protestan durante
la visita del presidente George Bush a Londres, en Inglaterra.
Foto: AP |
Los restos de un torso estaban a la vista en la vía a unos
250 metros de la sede de HSBC, lugar de una explosión en
el centro financiero de Estambul.
El estallido destruyó las ventanas en varias cuadras a la
redonda en una área de elegantes oficinas y residencias.
Otra bomba creó en gran cráter en la calle y envió
una gruesa columna de humo sobre el consulado británico,
demoliendo la cerca del perímetro y la entrada del edificio
georgiano del siglo XIX en el epicentro de compras y vida nocturna
de la ciudad.
Escuché una gran explosión. Pensé que
era un terremoto, dijo Adnan Akyildiz en el consulado. Me
tiré por la ventana (...) la escena era horrenda: la puerta
del consulado, todos los edificios estaban destruidos. Un vehículo
estaba incendiado.
Cuando busqué a mis amigos, vi a cuatro de los otros
empleados de limpieza muertos, dos de ellos un matrimonio.
Técnica devastadora
Los testigos reportaron que una camioneta verde con los distintivos
de una compañía de alimentos fue conducida hacia la
verja del consulado poco antes de la explosión, la misma
técnica devastadora usada hace cinco días.
Al igual que dos colegas suyos que murieron cuando estaban de servicio
frente a las sinagogas, un guardia policial murió instantáneamente
el jueves.
La policía turca dijo que las bombas usadas fueron las mismas
que las empleadas en los atentados contra las sinagogas. Una mezcla
de productos químicos y combustible dejó un fuerte
hedor en el aire.
Salí disparado de mi asiento y los escombros de la
oficina me cayeron encima. Había humo y polvo en todas partes.
Se me pegó en la garganta y pensé que podría
ser veneno, dijo Abidin, quien trabajaba en su oficina cerca
del consulado.
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| Cuerpos de socorro inspeccionan el área
donde ocurrió la explosión en Turquía.
Foto: AP |
Vi a alguien que perdió una pierna.
Los que corrieron al lugar de los atentados se quedaron aterrados
o comenzaron a sollozar mientras los sobrevivientes, ensangrentados,
eran trasladados a hospitales.
Las madres corrieron a sacar a los niños de las escuelas
cercanas y los empleados de rescate comenzaron a hurgar entre los
escombros en busca de más víctimas.
Cierran bancos
Dos de los principales conglomerados financieros del mundo, Citigroup
y Credit Suisse, cerraron temporalmente sus oficinas en Estambul
como medida de seguridad después de los atentados del jueves
en esa ciudad turca.
Otros bancos, incluidos el Deutsche Bank AG y el Standard Chartered
Plc, dijeron que no tenían planes de alterar sus operaciones
tras las mortales explosiones.
El portavoz del Credit Suisse, Martin Somogyi, dijo que sus 20 empleados
en Estambul estaban bien. Las explosiones ocurrieron a varios metros
de sus oficinas.
Las condenas
El presidente norteamericano George W. Bush dijo ayer durante una
reunión con el Primer Ministro británico, Tony Blair,
que los ataques dinamiteros ilustraron un absoluto desprecio
por las vidas de inocentes.
Los terroristas esperan intimidar, esperan desmoralizar. No
tendrán éxito, agregó.
El secretario de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, Jack
Straw, señaló refiriéndose a las explosiones
del jueves que tienen todas las características del
terrorismo que practica Al Qaeda.
Con rostro compungido, el Primer Ministro británico, afirmó
que el atentado de Estambul demuestra la maldad que estos
terroristas representan para la gente inocente en todo el mundo.
Por su parte, los embajadores del Consejo OTAN-Rusia condenaron
los espantosos atentados terroristas y advirtieron a
los responsables de que sus atrocidades no conseguirán
dividir a la comunidad internacional.
El secretario general de la Alianza Atlántica, el británico
George Robertson, se sumó también, con los términos
más duros, a la condena de los atentados que, consideró,
representan un ataque contra los valores democráticos
que la OTAN defiende.
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