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Palabras
La paz no era sólo callar las armas
La paz no era sólo callar los cañones. La paz no
era sólo dejar de odiar, temer ni de llorar. La paz era reír,
volver a creer en el hombre y en el mañana. La paz era crear
una sociedad diferente, un mundo mejor. Era, al fin, soñar
y construir las promesas del futuro... Era, al fin, sanar.
Era el himno de las sirenas fabriles sobre la ciudad, empleando
multitudes de obreros. Era los comercios florecientes; el capital
circulante y no embodegado o transferido a otros países;
era la no corrupción; el triunfo de la teoría mercantil,
pero a favor del hombre, no volviéndole esclavo del dios
moderno del poder económico. Eran los maizales y trigales
del mundo, dorando la inmensa esperanza de los hombres...
Era el hombre volviendo a ser hermano. El amor inteligente, el que
dignifica la especie y evoluciona las culturas. El único
milagro que uniría a la disgregada humanidad.
La paz era los ríos que murieron y volvieron a nacer. Los
bosques un día destruidos, los pájaros y animales
en feliz convivencia; los mares sin petróleo... Era también
el cantar de las ballenas asesinadas en el mar. El cantar de los
hombres que dejaron un día de cantar. Una fiesta de piscuchas
y coloridos barriletes en el cielo.
La paz era hospitales, calles, salud, escuelas, justicia, prosperidad,
libertad... ciencia, arte, fe, turismo, ecología, paraísos
naturales... Era el vuelo de la voz amordazada, la verdad hecha
verbo, el grito de victoria.
Lástima que entonces creyeron que la paz era sólo
el callar de las armas...
Día a Día
La pobreza es el arma utilizada por las dictaduras para someter a la gente,
señaló la doctora venezolana Haydeé Deustsh,
que llegó a El Salvador a exponer la descerebrada realidad
de su país.
Desde la llegada de Hugo Chávez al poder, el desempleo en
Venezuela se ha duplicado, faltan alimentos y bienes de consumo
y los servicios estatales se están dejando de suministrar.
En los tres años de dictadura, el Producto Interno Bruto
bajó en un veinticinco por ciento; para este año se
calcula un descenso adicional de un trece por ciento, lo que situará
a Venezuela entre los países pobres del Hemisferio.
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