| |

La nota del día
Crear empleos es lo que se necesita
Alemania
se reconstruyó echando mano de simples reglas: estabilidad
monetaria, libre comercio, bajos impuestos, tranquilidad sindical,
reglas claras y libre mercado
ENADE, el simposio empresarial que busca fijar políticas
de desarrollo para el país, centra sus propuestas en ejes
lógicos: seguridad jurídica, educación, fomento
de las inversiones, apertura comercial, transparencia y honestidad.
ENADE aboga por la gobernabilidad, la que se basa en posturas sensatas
y constructivas de parte de los partidos políticos. ENADE
está a favor de la democracia, el Orden de Derecho, la economía
de mercado y la necesidad de superar la pobreza en el país.
Exigen mayor eficiencia y modernidad de parte de las instituciones
y entidades de gobierno.
No hay sector empresarial en nuestro hemisferio, que esencialmente
no proponga lo mismo. Lo hacen sabiendo que no hay fórmulas
mágicas para lograr la prosperidad de la noche a la mañana;
lo que propicia el desarrollo es el trabajo y por tanto lo que facilite
el trabajo y contribuya a volverlo más eficiente, es lo que
va a sacar adelante a los pueblos.
El Presidente español José María Aznar tiene
un mensaje para Hispanoamérica: la más efectiva política
social es la generación de empleo. Crear fuentes de trabajo,
estimular la inversión tanto externa como interna, ayudar
a que las empresas se expandan y ampliar los mercados, es la manera
más rápida de lograr una mejoría real en la
vida de la población. Habrá más vivienda, mejores
escuelas, mejor salud y mayor salubridad, en la medida en que haya
más trabajo. Sólo los ilusos piensan que lo social
está separado de lo económico, o que se pueden sostener
programas sociales en un país donde los productores están
bajo ataque y disminuye o desaparece la inversión.
Olvidaron las lecciones de su éxito
No hay fórmulas mágicas para el desarrollo, pero sí
hay muchas y brillantes experiencias sobre cómo activar la
economía y alcanzar sustanciales índices de crecimiento.
El primero y más contundente de estos ejemplos fue el de
Alemania después de la Segunda Guerra Mundial. Sólo
el que haya visto la espantosa destrucción de las ciudades
alemanas, lo que nos consta de vistas y oídas
se maravilla de que en quince años el país se había
reconstruido. Y se reconstruyó echando mano de simples reglas:
estabilidad monetaria, libre comercio, bajos impuestos, tranquilidad
sindical, reglas claras y libre mercado. Lo que es, en esencia,
lo que ENADE propone y lo que se viene defendiendo en este Diario
desde siempre. Mientras en Francia, Inglaterra y el resto de Europa
había controles cambiarios, racionamientos y altos impuestos,
los derrotados alemanes trabajaban en libertad.
La receta alemana se ha ido aplicando con mayor o menor éxito
en muchas regiones del mundo. Eventualmente franceses, ingleses,
italianos y españoles abolieron la mayoría de
controles y se abrieron a la competencia externa. Al hacerlo se
dieron cuenta de que la mejor forma de conseguir objetivos sociales
es sentar las condiciones para atraer inversión y crear empleo.
Paradójicamente, Alemania está ahora pasando por una
crisis económica, pero la sufre como resultado de las malas
medidas adoptadas por varios gobiernos socialistas. Los alemanes
han olvidado las lecciones de su propio éxito.
ENADE servirá para refrescar cabezas, sobre todo aquellas
que han sido envenenadas de manera sistemática por los vendedores
de pesimismo y traficantes de ilusiones. Dios guarde a los salvadoreños
de los que no se cansan de prometer el paraíso.
|
|