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Dos
asesinados en La Paz por supuestos pandilleros
La
Paz.
Se sospecha que los criminales son de la Mara 18 y que se trató
de una venganza
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| Forenses y otras autoridades reconocieron
los cadáveres de un joven de 26 años y su hijastro
de 16, muertos a tiros. Foto: EDH/Jesús
Corvera |
No es difícil atar cabos. Juan Antonio Flores Cortez, de
26 años, era testigo en un proceso contra dos pandilleros
acusados de herir de gravedad a una persona. Lo mataron el martes
anterior junto a su hijastro, Juan Bernardino Martínez Menjívar,
de 16, y según testigos, los homicidas tenían apariencia
de mareros.
Juan Antonio era albañil, y su hijastro trabajaba en la perforación
de pozos. Residían en el caserío Guacachala, del cantón
Penitente Arriba, de Zacatecoluca, y tenían por costumbre
cada dos semanas desplazarse hacia el río La Chacra, a unos
ocho kilómetros, en busca de cangrejos e iguanas.
El martes salieron de su casa a las 8:30 de la mañana con
ese propósito.
Versiones
Lo que pasó desde ese momento es reconstruido por parientes
y autoridades, de acuerdo con las declaraciones de otras personas.
Hubo quienes los vieron ingresar a un cañal en la Hacienda
San Rafael. Ahí cortaron cañas para comerlas. Poco
después, cuatro hombres, con apariencia de pandilleros y
con gorros pasamontañas en la cabeza, pero con sus rostros
descubiertos, corrían detrás de ellos.
Era la 1:30 de la tarde del martes cuando se oyeron varias detonaciones
de armas de fuego. Pero nadie se atrevió a acercarse a la
zona.
Mientras, los parientes estaban preocupados al ignorar las razones
por que los jóvenes no habían vuelto a su casa. Dieron
parte a la PNC y juntos los buscaron cerca del río sin resultados.
La mañana de ayer continuaron la búsqueda, y un ciudadano
que vive cerca del cañal les comentó lo ocurrido el
día anterior.
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ASESINADOS
Violencia contra ciudadanos
Un hombre de 26 años y su hijastro de 16 perecieron
al ser atacados a balazos en un sector rural de Zacatecoluca
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Juan Martínez Menjívar
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Juan Antonio Flores
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Al ser informados de la zona en que se habían oído
los disparos, se dirigieron al sitio. En un predio baldío
hallaron los dos cadáveres, separados unos 75 metros entre
ellos.
Juan Antonio aún tenía un trozo de caña en
una mano.
Cuando llegaron los forenses, le reconocieron doce heridas, al parecer,
algunas causadas con escopeta. Mario presentaba dos heridas, una
en la frente y otra en la parte trasera de la cabeza.
La inspección policial hace suponer que los hicieron correr
y les dispararon, y luego se acercaron para rematarlos.
Varias de las lesiones tenían tatuajes de pólvora,
justificó un agente.
La PNC sospecha que el crimen está vinculado con la participación
de Juan Antonio en un proceso judicial contra dos pandilleros. Él
era testigo de cargo.
Investigación
- Hay razones para sospechar la participación de mareros
en el doble crimen.
- Un familiar de Flores Cortez fue herido de gravedad por miembros
de la Mara 18, a quienes la PNC detuvo .
- Juan fue testigo y se presentó a declarar contra los capturados.
- Varias personas expresaron que otros miembros de mara le habían
amenazado por eso.
- La PNC consideró que es muy posible que los crímenes
tengan ese origen, pero sus voceros indicaron que esto se definirá
al concluir las investigaciones.
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